La
enfermedad periodontal es un proceso infeccioso localizado en las
encías. Se encuentra relacionada, en ocasiones, con
enfermedades generales y de su diagnóstico y
tratamiento precoz depende su pronóstico. Los doctores José Miguel Guallar y Mª Amparo Román Esteban ofrecen algunas
claves sobre esta enfermedad.
Ginivitis y periodontitis
La enfermedad periodontal se pone de manifiesto por una
gingivitis, que si no se trata pasará a
periodontitis. La gingivitis se caracteriza por la
inflamación de la encía sin afectación del hueso alveolar. Está asociada a la
placa bacteriana dental y se manifiesta por presentar una
encía enrojecida, edematosa y que sangra fácilmente.
La periodontitis, se caracteriza por una
destrucción del hueso alveolar maxilar que soporta el diente, acabando, con el tiempo, en una
pérdida dentaria si no se recibe tratamiento. Clínicamente se manifiesta por una
encía inflamada. Afecta más frecuentemente a los
adultos, aunque también puede aparecer en
niños y adolescentes.
La periodontitis
se manifiesta por:
-
Enrojecimiento de las encías
-
Sangrado de las encías al cepillarse o espontáneamente
- Retracción de las encías, con sensación de
alargamiento de diente
- Aumento de la
sensaci6n dentaria al frío-
Movilidad dentaria - Aparición de
abscesos en la encía, con dolor en la zona.
La enfermedad periodontal se debe a unas
bacterias específicas que están en la cavidad oral, alrededor de los dientes y que si no se eliminan correctamente se depositan
entre la encía y el diente, inflamando la encía. Posteriormente, estas bacterias son capaces de desplazarse
por debajo de la encía, migrando a través de la
raíz del diente e ir destruyendo el
hueso que sujeta los dientes.
Puede ser
generalizada de toda la boca o localizada, en algún
punto concreto; pudiendo contribuir al desarrollo y curso de ciertas
enfermedades sistémicas. Factores como la
edad, enfermedades sistémicas, estado inmunológico, stress, cambios hormonales, así como la toma de
fármacos o enfermedades, deficiencias nutricionales, enfermedades cutáneas o algunas
enfermedades sistémicas, pueden manifestarse por una gingivitis y, a veces, pasar a
periodontitis.