Es necesario tomar ciertas medidas de prevención en la cocina para que la falta de higiene no le pase factura a nuestra salud:
1. Vigila las
fechas de caducidad y condiciones de almacenamiento (temperatura, humedad) de los alimentos.
2. No mantengas, ni siquiera en invierno, los platos elaborados a
temperatura ambiente.
3. No dejes
enfriar lentamente los platos ya cocinados.
4. Manten los alimentos perecederos en
refrigeración (0-5ºC) o congelación (-18ºC) hasta el mismo momento de utilizarlos.
5. Si se ha descongelado un alimento desde la compra hasta llegar a casa,
consúmelo con la mayor rapidez o refrigéralo para cocinarlo horas más tarde.
6. Asegúrate de que la
temperatura del refrigerador sea la adecuada (entre 0 y 5ºC). A esta temperatura se detiene la multiplicación de la mayoría de microorganismos patógenos.
7. Si quieres cocinar o
recalentar un plato, el centro del mismo ha de alcanzar los 65ºC, debido a que estas temperaturas no permiten el crecimiento microbiano.
8. Calienta sólo lo que vaya a
consumir.
9. Evita la
contaminación cruzada separando los alimentos crudos de los ya cocinados (en el frigorífico, los crudos abajo y los cocinados arriba).
10. El frigorífico no ha de estar
muy lleno, para que el aire frío circule bien.
11. Organiza las
baldas del frigorífico por grupos de alimentos (leche y lácteos, carnes, frutas y verduras, platos cocinados).
12. Los platos cocinados que vayas a refrigerar o congelar,
enfríalos rápidamente.
13. En los
platos elaborados que no vayas a consumir de inmediato, conviene que:
. El centro del alimento se mantenga a 65ºC, debido a que a estas temperaturas no crecen los gérmenes.
. Se conserven en el refrigerador a temperatura inferior a 3ºC un máximo de 5 días.
. Se congelen con la seguridad de que la temperatura del congelador alcance los -18ºC. Así, se conservan hasta 4 meses.
14. Las ensaladas que contengan
productos proteicos (pollo, jamón, queso, atún, ...) deberás mantenerlas en el refrigerador hasta el momento de consumir.
15.
Mayonesas, salsas, cremas y natas, constantemente en refrigeración. Y conviene que se consuman no más allá de 24 horas de su elaboración casera.
16. Lava minuciosamente los vegetales crudos,
con agua potable y unas gotas de lejía durante unos minutos. Y aclara bien.
17. Si comes fuera de casa, asegúrate de que los
alimentos estén bien cocinados; el huevo de las tortillas u otros platos bien cuajado, la carne bien hecha, etc.
18. Manten una correcta
higiene personal, vigila la higiene del lugar donde cocines y de los utensilios que utilices.
19. Los animales no deben estar en la cocina. No olvides lavarte las manos después de tocarlos y no fumes cuando estés cocinando.
20. Cambia los
trapos de cocina usados y las servilletas con frecuencia. Tampoco barras la cocina mientras haya alimentos expuestos, o añade agua al suelo para evitar que se levante polvo.