El origen del Blue Monday, el día más triste del mundo

¿Es realmente el Blue Monday el lunes más triste del año?

Laura Sánchez

Qué es el Blue Monday

Nos bombardean con alertas y trucos para superar el Blue Monday. Esto viene ocurriendo desde hace ya algún tiempo de forma que hoy por hoy tenemos perfectamente asimilado que el tercer lunes de enero va a ser un día triste y de bajón. Nos cuentan que esa tristeza inherente al Blue Monday es el resultado de una fórmula científica y, por lo tanto, es una teoría irrefutable. Pero a nosotras nos huele más a marketing y a un intento de colárnosla como el Black Friday, el Cyber Monday o el propio San Valentín.

El origen del Blue Monday

El origen del Blue Monday

Todo empezó en 2005 cuando un investigador de la Universidad de Cardiff, Cliff Arnal, compartió con el mundo entero el resultado de una curiosa fórmula matemática en la que claramente señalaba el tercer lunes de enero como el día más triste del año. La fórmula, llena de X, Y y complejas operaciones de cálculo trabajaba con variables como el tiempo que había pasado desde las Navidades, la cuesta de enero, los propósitos de año nuevo cumplidos o no y hasta las horas de sol.

Total, que según Cliff Arnal, matemáticamente era inevitable que ese tercer lunes de enero nos levantásemos tristes, desmotivados y sin ganas de nada. Y por eso bautizó tan funesto día con el nombre tan acertado de Blue Monday.

Desde entonces, cada año nos preparamos para afrontar el día más triste del año. A pesar de su carácter de inevitable, los coaches hacen su agosto con recomendaciones y terapias buenrollistas para inmunizarnos frente a los efectos del Blue Monday, lo que no hace más que corroborar su existencia. Y la mayoría nos lo tomamos como un lunes más pero con una tristeza compartida con todo el mundo mundial.

Lo que se esconde tras el Blue Monday

Cómo superar el Blue Monday

Pero en esta ocasión no nos vamos a dejar engañar. El Blue Monday es un nombre tan parecido al Black Friday o al Cyber Monday que no podemos evitar sospechar que se trata de una estrategia de marketing al estilo del Día del Padre o del Día de San Valentín. Indagando en los motivos que llevaron a Cliff Arnal a dedicar su imaginamos preciado tiempo a inventar una fórmula matemática de semejantes características nos encontramos que detrás de su iniciativa estaba una agencia de viajes.

Sí, el descubrimiento del Blue Monday tenía como promotor principal una agencia de viajes que estaba ahí atenta y muy oportuna para ofrecer a los tristes habitantes del planeta un remedio para un día tan aciago. ¿Cómo combatir el día más triste del año? ¡Con un viaje! ¿Cómo no se nos había ocurrido? Si además el viaje se hace en temporada baja, ya tenemos la forma de cubrir los ingresos de los operadores turísticos en los peores meses del año.

Poco a poco se fueron sumando propuestas variadas que nos solucionaban el mal trago del Blue Monday con descuentos especiales en comercios o en espectáculos. Porque, ¿qué mejor forma de superar la tristeza que gastando? La estrategia es la misma que venimos aceptando desde hace décadas. Primero nos convencen de que tenemos un problema y luego nos venden la solución.

Porque antes de que se empezara a hablar del Blue Monday, ¿alguien había notado que el tercer lunes de enero era más terrorífico que cualquier otro lunes de invierno?

Alternativas al Blue Monday

El lunes más triste del año

Es nuestra decisión participar o no del Blue Monday. ¿Quieres estar más triste ese día?, ¿te apetece irte de compras ese lunes o prefieres esperar al viernes? Por si aún no te has convencido de que el asunto del Blue Monday es un cuento chino, sabemos que el propio Cliff Arnal reniega de su creación y ahora se dedica a combatir el Blue Monday en redes sociales con la etiqueta #stopbluemonday.

Y si acaso no te ves con ganas de ir contracorriente, mejor que te fijes en el antagonista del Blue Monday, el Yellow Day, que es el día más feliz del año. Pero para eso tendrás que esperar hasta el 20 de junio.