Carta de amor odio: contradicciones amorosas que no puedes evitar

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Cómo hacer una carta de amor con odio

"Odi et amo". Así empieza un brevísimo poema de Catulo dedicado a su amada allá por el año 60 a.C. El poema entero dice: "Odio y amo. Quizás te preguntes por qué hago esto; no lo sé, pero siento que es así y me torturo". Y resulta que estas pocas palabras contienen la descripción más clara de una relación tormentosa.

Seguramente ya has dejado de preguntarte cómo es posible amar y odiar a la misma persona, porque lo que sí tienes claro es el sufrimiento que produce este tipo de relaciones. En realidad, la contradicción en el amor es algo inevitable y se observa en casi todas las relaciones, sin necesidad de que sean tormentosas.

Por eso, hemos decidido homenajear a ese carácter dual del amor con una carta de amor. Porque no solo te odio y te amo, también te deseo y te ignoro, me dejo atrapar y me escapo y, sobre todo, quiero que seas feliz porque así me haces feliz a mí. Por todo ese egoísmo, por toda esa contradicción implícita en el amor, hemos escrito una carta de amor odio.

Ejemplo de carta de amor odio

Hola, mi vida:

Te escribo esta carta de amor para decirte cuánto te odio, porque estoy segura que sabes perfectamente cuánto te amo. Pero la pasión no me impide ser sincera y no me parece justo que creas que te amo sin más. Porque es cierto, te amo incondicionalmente, pero también te odio irracionalmente.

Y creo que te odio y te amor por los mismos motivos. Por esa sonrisa que unas veces me lleva hasta ti y de la que otras veces quiero escapar; por esas manos que unas veces me tocan y otras veces me ignoran; por esa piel que a veces se funde con la mía y otras veces la encuentro fría y hostil.

Por cómo me miras, por cómo me acaricias, por cómo me besas. Por todo eso te amo porque me has llevado a descubrir emociones nuevas, tan sublimes, tan elevadas, que no puede evitar bajar de golpe y pegarme fuerte contra la realidad. Así que por todo eso también te odio.

Porque has convertido mi alma en una montaña rusa, en la que el deseo y la pasión se mezclan con el miedo a perder, a caer, a quedarme totalmente indefensa frente a ti. Porque te amo tanto que no puede hacer más que pensar en ti, nada más que quererte, porque el mundo entero ha pasado a un segundo plano. Por todo eso, mi vida.

Te odio y te amo.