Cómo escribir una carta de amor cursi

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Seguimos escribiendo cartas de amor para todas las situaciones, para todos los destinatarios y para todos los gustos. Así que no vamos a cortarnos a la hora de endulzar nuestras declaraciones de amor. Llenaremos nuestra carta de amor de corazones, de colores, de flores, globos y demás familia.

Porque nos encanta el amor y queremos volver al romanticismo más cursi, a los lazos, a los aromas empalagosos y a las velitas. Porque queremos una historia de amor sin fin o, cuando menos memorable, queremos escribir también una carta de amor cursi.

¿Rojo o rosa? Los colores de una carta de amor cursi

A veces no sabemos distinguir muy bien dónde está el límite entre lo romántico y lo cursi. Sabemos que una carta de amor romántica requieres corazones, lazos, flores y palabras tiernas, cuando menos. Pero no sabemos hasta dónde podemos llegar para que nuestro mensaje de amor romántico no se convierta en un bomba de dulzor y cursilería.

La verdad es que este dilema tampoco nos importa demasiado porque hay situaciones que merecen toda la cursilería del mundo. Así que si estás decidida a volver a comportarte como una niña dulce y enamoradísima del amor mismo, no tengas miedo en pasarte al escribir tu carta de amor.

El secreto para escribir una carta de amor cursi está en la tonalidad que le quieras dar a tu carta. El color rojo es romántico, pero también pasional, todo depende de dónde lo utilices. Sin embargo, el color rosa es el color de la cursilería por excelencia, y no lo decimos en tono despectiva.

Nos gusta el rosa para escribir cartas de amor con un toque cursi. Rosa fucsia en los corazones, roza pastel para los lazos y cualquier variedad del rosa para las flores. Si incluyes esto en tu carta de amor, tendrás la dulzura asegurada.

Qué necesita una carta de amor para ser cursi

Una vez que hayas embadurnado de rosa la decoración de tu carta de amor no te olvides de lo más importante, que es el contenido de la carta. Elige cuidadosamente las palabras que vas a utilizar para sacar toda la cursilería que llevas dentro y plasmar tus emociones de la forma más dulce que puedas.

También depende del grado de adaptación al romanticismo que tenga tu chico, pero no dudes en utilizar diminutivos, apelativos cariños y expresiones de niños. Si intercalas eso con la palabras habituales que requiere cualquier carta de amor, como corazón, vida, cielo, estrellas, mirada o sonrisa, tendrás el éxito asegurado.

Por último, asegúrate de tener todo lo necesario para pasar una velada llena de romanticismo cursi en el momento de entregar tu carta. Prepara el ambiente de tu casa con detalles victorianos y delicados y tal vez tengas un final de jornada cursi que no te esperabas. Porque la cursilería no está reñida con la pasión.