Cómo hacer una declaración de amor con una carta anónima

Laura Sánchez

Cómo hacer una Carta de amor anónima

El contenido de los anónimos no tiene por qué ser siempre de amenaza o de aviso macabro, también se pueden mandar mensajes de amor. Y es que hay que muchas personas que no se atreven a declarar sus sentimientos a la persona amada por miedo al rechazo.

Hacer una declaración de amor o escribir una carta de amor es uno de los ejercicios más liberadores que podemos hacer. Por eso, para sentirnos mejor con nosotras mismas, podemos hacer esa carta de amor en cualquier situación. Luego, si dar la cara no resulta lo más apropiado, siempre se puede enviar de forma anónima.

Destinatarios de la carta de amor anónima

Es verdad que hay personas más lanzadas capaces de enviarle mensajes de amor a la persona que les gusta, pero también es cierto que a veces nos enamoramos del hombre más inapropiado o nos encontramos en situaciones amorosas delicadas.

Pero seamos realistas. Si te has enamorado de un hombre casado, de tu jefe, de tu compañero de trabajo, de tu vecino, de tu profesor o de ese cañonazo que te encuentras todas las mañanas en el metro, tal vez declararle tu amor abiertamente no sea la mejor opción. Para estos casos de amores imposibles, lo mejor es desahogarte enviándole una declaración de amor anónima.

¿Cuál es el objetivo de una declaración de amor anónima? Pues sencillamente liberarte, porque exteriorizar tus sentimientos más profundos hará que te sientas mejor. Es más que probable que tu amor por esa persona nunca llegue a materializarse, y menos si no te das a conocer, pero al menos te servirá para regalarte una sonrisa cuando te lo imagines leyendo tu carta de amor anónima.

Cómo hacer una carta de amor anónima

El proceso para escribir una carta de amor anónima, es el mismo que cuando la carta va firmada, es decir, escribe lo que sientes, deja que sea el corazón el que te dicte la carta y procura ser lo más natural posible, sin alardes líricos ni artificios literarios que la mayoría no dominamos.

Más complicado que escribir una declaración de amor anónima es encontrar la forma más adecuada de que esa carta llegue a su destinatario. Si estamos hablando de tu vecino, por ejemplo, puedes dejarle la carta en el buzón, con un sobre a su nombre que incluya algún detalle decorativo que llame la atención.

Si el destinatario es tu jefe o tu profesor o algún compañero de trabajo seguro que encuentras alguna situación a lo largo del día que te permita dejar la carta de amor en su mesa sin que se dé cuenta. Pero igualmente procura que el sobre capte su interés para que no lo tire sin abrirlo siquiera.