Frases de amor cursis, porque el amor nos vuelve ñoños a todos

María Fernández

Las frases de amor más cursis para tu novio.

Aunque no nos guste admitirlo, todos tenemos un lado ñoño. De hecho, estar enamoradas nos hace un poquito más cursis. Porque a todos nos gusta que nos recuerden que el alma del otro suspira por nosotros, hemos recogido para ti y tu enamorado las más bellas (y cursis) frases de amor.

Quién no se ha puesto roja al sorprenderse a sí misma sonriendo mientras anda por la calle pensando en la otra persona. Quién no se ha quedado un rato mirando una fotografía en la que ambos aparecéis recordando cada segundo a su lado. Quién no se ha sentido una boba al sonreí r frente al móvil tras ver un mensaje especial. "El que vive enamorado delira, a menudo se lamente, siempre suspira y no habla sino de morir" (Pietro Metastasio, escritor italiano).

El amor es tan apasionado precisamente porque puede llegar a ser muy destructor. Tan felices podemos llegar a ser en los brazos del otro como desdichadas ante la falta de cariño. Cuando uno de los dos considera que el amor se ha terminado, aquel que sigue suspirando enamorado siente como literalmente algo se le ha roto por dentro. "Donde rompen los amantes para siempre queda el monumento de su despedida. Lo volverán a ver intacto y marmóreo cuantas veces pasen por ese sitio" (Ramón Gómez de la Serna, escritor español).

Frases de amor románticas y cursis

No es fácil amar, y lo sabes. Lo has comprobado en demasiadas ocasiones. Pero te sientes afortunada porque en algún momento has conseguido que tu ser se encuentre en perfecta sintonía con otro. "Era amor puro, sin posesión ni celos; nadie consigue atar a un trueno, nadie consigue apropiarse de los cielos del otro en el momento del abandono" (Luis Sepulveda, escritor chileno).

"Le pregunté a un ángel cuál es el peor castigo y él respondió: Amar y no ser correspondido" (anónimo). La frustración hace palpitar con fuerza a tu corazón porque la otra persona se ha empeñado en no querer escuchar tus latidos. Imaginas un mundo en el que ambos paseáis de la mano y él no para de acariciarte. No está mal ser habitante de este mundo de ensoñación, te dices a ti misma mientras cierras los ojos. Y es que: "Se puede tener, en lo más profundo del alma un corazón cálido y, sin embargo, puede ser que nadie acuda a él" (Vincent Van Gogh, pintor holandés).