Frases de amor graciosas para poner un poco de humor en tu relación

María Fernández

Nada une más que una risa. Cuando haces reír a tu pareja, estáis compartiendo un momento único que no solo reforzará el cariño que sentís el uno por el otro, sino que te aportará la felicidad necesaria para afrontar tu día a día. El poeta Ralph Waldo Emerson apuntaba que la chispa es la clave para el triunfo: "Reírse a menudo y amar mucho (...) esto es tener éxito". Por eso, y para que tu relación siempre tenga un toque de humor, hemos recogido para ti algunas de las frases de amor más graciosas.

William Shakespeare escribió: "El amor, como ciego que es, impide a los amantes ver las divertidas tonterías que cometen". Cuántos errores has cometido, en cuántas locuras has participado, cuántas carcajadas a deshoras habéis compartido.

Analizándolas desde la lejanía absolutoria del tiempo parecen pequeños actos de sinsentido, pero mientras las vivíais te parecían lo más cuerdo. Y si no lo habéis hecho, es que vuestro amor no está vivo. Según dicen, el propio Platón describió al amor como "una enfermedad mental grave".

En la recopilación de las frases de amor más graciosas no podía faltar uno de los cómicos por excelencia, Woody Allen. Así es como él describe los síntomas que aparecen tras haber sido capturado por las redes del amor: "Yo tenía nauseas, hormigueo en todo el cuerpo. Yo estaba o bien enamorado o tenía la viruela".

Ríete del amor con las frases más graciosas

El beso es la forma más inmediata y espontánea de demostrar el afecto. "Señor, quisiera saber quién fue el loco que inventó el beso" (Jonathan Swift). Y es que un beso puede tener muchos significados: "El beso es cultura porque besando se conocen otras lenguas" (anónimo).

Cuando estás con tu pareja, no se te borra la sonrisa boba de la cara. "Hay tres cosas que no se pueden ocultar: la tos, la pobreza y el amor" (proverbio yiddish). Pero la verdad, es que cuando se trata de comprender lo que el otro piensa, estamos todavía un poco pez. La periodista estadounidense Helen Rowland aseguró que "para ser feliz con un hombre tienes que entenderlo mucho y quererlo poco. Para ser feliz con una mujer tienes que quererla mucho y tratar de no entenderla en absoluto."

Ante esta desorientación, siempre nos queda intentar acercarnos de una u otra forma. "No puedes ponerle precio al amor, pero puedes ponérselo a todos sus accesorios" (Melanie Clark).