Frases de amor inteligentes: cuando la cabeza gana al corazón

María Fernández

Will Smith le dice frases de amor inteligente a Jada Pinkett

Ámame cuando menos lo merezca, ya que es cuando más lo necesito” (anónimo).

Aunque pueda parecer mentira, en el amor, el inteligente es el que gana. Aquel que es capaz de mantener la cabeza sobre los hombros, a pesar de los desvaríos que causa el amor, es el único que saldrá bien parado en los asuntos del corazón. A veces, la cabeza tiene que ganar al corazón. Por eso, y para que te sirva de inspiración, hemos reunido algunas de las frases de amor más inteligentes.

Todo tiene dos caras en esta vida, y el amor no iba a ser menos. Y es que el enamoramiento no llega solo, casi siempre viene acompañado de momentos duros de desafecto. Igual que ocurre con la felicidad, si no existiese el desamor, el amor no sería más que un sentimiento vago. Como el escritor Paulo Coelho dijo: “No existe amor en paz. Siempre viene acompañado de agonías, éxtasis, alegrías intensas y tristezas profundas”.

Pierre Teilhard de Chardin reflexionó sobre cómo se puede traducir el amor en felicidad. No siempre se puede ver todo con la claridad de los buenos momentos. En esos momentos, es importante encontrar el asidero que nos mantenga a flote. El filósofo estadounidense señaló que: “El amor significa colocar la propia felicidad en la felicidad de los otros.”

Frases románticas, y además inteligentes

Para encontrar la felicidad amando a otra persona, antes te tienes que querer a ti misma. La confianza para encontrarte cómoda con otros reside en tu propia autoestima. Como Oscar Wilde decía: “Amarse a uno mismo es el principio de una historia de amor eterna”. Cuando empieces a quererte a ti misma, que te quieran los otros es solo cuestión de tiempo.

En este sentido, el psicólogo Erich Fromm destacó: “La paradoja del amor es, ser uno mismo, sin dejar de ser dos”. Aunque se trata de una de las partes más complicadas de cada relación, vale la pena reflexionar sobre ello.  

Ofrecer amistad al que pide amor es como dar pan al que muere de sed” (Ovidio). Aquel que quiere enamorarse no podrá contentarse con una simple amistad. Cualquier cosa en comparación con el amor puede parecer una insignificancia. Será capaz de cualquier cosa para conquistar a ese ser amado: inventará frases de amor, describirá épicas hazañas pasadas y construirá futuros imaginados.

Pero como Platón decía de forma inteligente, “la mayor declaración de amor es la que no se hace; el hombre que siente mucho, habla poco”.