Historia de amor con sorpresa: un regalo de aniversario

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Adrián quería darle una sorpresa a Isabel para celebrar su segundo aniversario juntos. Habían sido un par de años duros, con muchos contratiempos para Isabel que había pasado una enfermedad y había sentido la soledad de quienes se trasladan de ciudad y han perdido todos los apoyos. Isabel solo tenía a Adrián y él quiso hacerla sentir menos sola con una sorpresa que tendría consecuencias en su historia de amor.

Preparando la sorpresa de amor

No se le podía negar a Adrián su desinteresado empeño en que Isabel fuera feliz. Él sabía cuánto añoraba su novia a sus amigos y a su familia. Y aunque se la veía sonreír a menudo, era evidente que le faltaba algo, le faltaba el apoyo de su gente. Así que quiso prepararle una sorpresa para su segundo aniversario. No había por qué celebrarlo solos y Adrián se propuso reunir a unos cuantos amigos de Isabel.

Seguro que a Isabel le encantaba la sorpresa. Con todo el amor del mundo, Adrián tuvo que husmear en el teléfono móvil de Isabel para ponerse en contacto con su mejor amiga, Silvia. Cuando la localizó y le contó lo que se proponía, Silvia quedó encantada y le tranquilizó diciéndole que ella se ocuparía de todo, que ella se encargaría de reunir a todos los amigos y pasar todos juntos el fin de semana del aniversario.

Y así fue. Silvia fue eficaz ayudando a Adrián a preparar la sorpresa. Él solo tuvo que convencer a Isabel de pasar un romántico fin de semana en una casa rural para celebrar el aniversario. No había nada de extraño, si no fuera porque la casa era enorme para ellos dos solos. Pero Isabel no dijo nada por no herir los sentimientos de su novio al que veía tan ilusionado preparando el aniversario.

Una sorpresa de amor

El viernes por la tarde llegaron a la casa Adrián e Isabel. Se prometían un fin de semana íntimo y apasionado para olvidarse de los sinsabores de los últimos meses. Isabel también estaba convencida de que le sentaría bien, de que terminaría el fin de semana totalmente renovada. La sorpresa fue mayúscula cuando sonó el timbre de la puerta y se encontró de frente con el abrazo y la sonrisa de Silvia y de siete personas más. Todos los amigos de Isabel estaban allí. Y había otra persona más.

Entre ellos estaba Ricardo. Ricardo no pertenecía al grupo de amigos de la facultad, ni siquiera le había visto en los últimos quince años. Ricardo no formaba parte de la vida de Isabel. ¿o sí? Le costó reconocer a aquel invitado sorpresa. Sólo cuando se quedó perdida en la profundidad de su mirada azul reconoció a su primer amor. Sin duda, ese fin de semana, esa sorpresa de aniversario marcó un antes y un después en la vida de Isabel.