Historia de amor de la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarin: en lo bueno y en lo malo

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Ella se fijó en él durante los Juegos Olímpicos de Atlanta y desde entonces empezó toda una cruzada para conseguirle. No le costó mucho, porque él vio infinitas posibilidades en la entonces infanta Cristina. Un poco en silencio, un poco a escondidas, estos dos jóvenes, altos, guapos y rubios comenzaron una historia de amor que destaca por su estabilidad y apoyo mutuo. Esta es la historia de amor de Cristina e Iñaki.

Cómo empezó la historia de amor de la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarin

Iñaki Urdangarín ya apuntaba maneras en cuanto a su escala de valores desde el comienzo de esta historia de amor. A Cristina de Borbón le gustó el jugador de balonmano y a él le gustó la cantidad de posibilidades que se le ofrecían con esa relación. Tan interesado estaba Iñaki en dar gusto a Cristina y comenzar una relación que se le olvidó comentárselo a su novia, con la que llevaba 5 años.

Una novia que se enteró por televisión de que su novio tenía otro amor, ni más ni menos que la infanta Cristina, el mismo día que anunciaron su compromiso. Desde entonces, Iñaki Urdangarín ha dado muestras de su tendencia por ocultar a su pareja detalles de vital importancia. Pero eso a Cristina no le importa demasiado, porque ella es una mujer enamorada.

A pesar de este comienzo poco prometedor, Iñaki y Cristina se convirtieron en la pareja ideal, jóvenes, guapos, con futuro y dispuestos a crear una extensa y rubia familia. Él siempre fue el yerno favorito, aunque suponemos que no por mérito suyo, sino por desmérito del otro yerno, Jaime de Marichalar. El yerno favorito y la infanta enamorada mantuvieron la ficción durante muchos años.

Amor en lo bueno y en lo malo

Un buen día empezaron las sospechas. La pareja pasó de vivir sencillamente, con esa sencillez de la que hacen gala los miembros de la realeza, a tener un tren de vida que se hacía impensable incluso para gente de su posición. El palacete de Pedralbes hizo saltar las alarmas sobre la procedencia de la economía familiar. Y lo que se sospechaba acabó por ser cierto.

Entonces se inició un proceso judicial, primero contra Iñaki Urdangarín y después también contra Cristina. Y ellos, como unos Bonnie and Clyde de la realeza, no se fugaron en un coche, sino que se trasladaron majestuosamente a Whasington y más tarde a Suiza. Presuntamente, él ahora es un delincuente y ella una mujer enamorada.

Que Cristina de Borbón es una mujer enamorada lo dicen sus conocidos y también sus abogados. Y eso es precisamente el eximente de la hermana del rey en el proceso judicial del caso Noos. Ella no sabe nada porque es una mujer enamorada. No lo dudamos, porque si de algo ha dado muestras Cristina de Borbón es de apoyar a su marido y de seguir a su lado en lo bueno y en lo malo.

Puedes leer más artículos similares a Historia de amor de la Infanta Cristina e Iñaki Urdangarin: en lo bueno y en lo malo, en la categoría de Historias de amor en Diario Femenino.