Cinco consejos para olvidar a tu exmarido

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Cómo olvidar a tu exmarido

Hay dos opciones cuando una relación de pareja se rompe: puedes superarla y olvidar a tu pareja o puedes superarla y mantener el contacto con tu pareja. El segundo caso es de obligado cumplimiento si tenéis hijos en común. En caso contrario, lo mejor es hacer borrón y cuenta nueva. Tenemos cinco consejos para olvidar a tu exmarido.

Cómo olvidar más rápidamente a tu exmarido

Si te has divorciado sabes que hay vida más allá del divorcio, aunque aún no la puedas ver. El primer paso para empezar una nueva vida es olvidar a tu exmarido que, si se ha convertido en ex, intuimos que es porque no quieres tenerlo rondando por tu vida. Así se olvida a un exmarido.

1 Vínculos. Por mucho cariño que tengas a tus suegros o al resto de tu familia política, tienes que romper los vínculos con ellos. Tal vez el primer año cabe una llamada de teléfono en algún cumpleaños, pero corta toda la relación con ellos también si quieres que tu exmarido abandone definitivamente tu vida.

2 Recuerdos. Puede que sea excesivo hacer un aquelarre bailando alrededor de una hoguera con las fotos de la boda, pero todo depende de cómo haya sido la ruptura y hasta de los motivos de la ruptura. Si no quieres ser tan drástica, esconde todos los recuerdos en el último cajón para no verlos jamás.

3 Renovación. Lo que empiezas tras el divorcio es una vida nueva, así que renueva todo lo que te rodea. Si vas a seguir viviendo en la misma casa que compartíais juntos, cambia totalmente la decoración, renueva también tu armario y modifica algunos hábitos o rutinas del día a día. Eres una nueva mujer y ahora vas a ser más feliz.

4 Noticias. Pide a tus amigas y a tu familia que no mencionen a tu exmarido durante algún tiempo. Puede que quieras saber de él, pero sabes que no debes saber de él. No te interesa lo que hace, ni con quién lo hace ni te interesa nada de nada. Y si no escuchas su nombre, mucho mejor.

5 Clavos. Los clavos son importantes para olvidar definitivamente a tu exmarido. Nos referimos a esos clavos que a lo mejor no sacan otros clavos pero que te hacen recuperar el deseo y que te sitúan de nuevo en la vida pública como una flamante soltera dispuesta a beberse el mundo a tragos largos.