Quiero romper con mi pareja, pero adoro a mi familia política

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Quiero romper con mi pareja, pero adoro a mi familia política

Las rupturas sentimentales no son dolorosas únicamente porque se pierde un amor, sino porque se pierde una ilusión de mucho tiempo, un proyecto, un modelo de vida, unas costumbres y en ocasiones, hasta se pierden amigos. Y aunque no es lo más frecuente, a veces se pierde también una familia. Y es que si has tenido la suerte de tener una relación estupenda con tu familia política hasta el punto de que forman parte de tu vida, probablemente te cueste mucho más tomar la decisión de romper tu pareja. Porque a partir de ese momento no sólo echarás de menos la vida en pareja, sino también a la que has considerado parte de tu familia.

Daños colaterales de una ruptura

Cuando una pareja se rompe se producen una serie de daños colaterales que nada tienen que ver con el desamor, pero que duelen tanto o más. No se trata sólo de repartir los recuerdos, las viejas fotografías, los muebles, ¿quién se queda con el perro?, sino que también se puede perder el cariño de todas esas personas que formaban parte de vuestra vida en pareja.

Y es que a veces se hace necesario tomar partido. Vuestros amigos comunes tal vez tengan dudas, pero tu familia política se decantará por borrarte de su vida como tu estás haciendo con tu pareja. Puede llegar a ser un momento muy difícil si has establecido una relación tan estrecha con ellos que has llegado a considerarlos como a tu propia familia.

Porque a veces ocurre que tu suegra no es ese ogro que pintan las costumbres populares, sino una aliada con la que compartir tus miedos, tus ilusiones y hasta tus dudas. Puede que te lleves mejor con las hermanas de tu novio que con las tuyas y que hayas pasado momentos de risas impagables con tu suegro.

Lo importante eres tú

Pero tienes que tener presente que lo más importante en estos momentos eres tú. Por supuesto que siempre puedes poner fin a tu relación de una forma lo más civilizada posible, procurando no hacer tanto daño, pero incluso eso, debes hacerlo también por ti.

Asume que para empezar de cero una nueva vida a veces hay que dejar a gente por el camino. Personas que pertenecen a tu pasado y que es mejor que se queden ahí porque si no, no vas a poder mirar hacia adelante. Aunque esto no quiere decir que no puedas retomar una relación cordial con la familia de tu pareja pasado un tiempo.

Lo que está claro es que los primeros meses tras la ruptura, lo mejor es poner distancia. Da igual lo que te duela y da igual cuánto les eches de menos, porque ahora es el momento de demostrarte a ti misma que puedes salir adelante sola y recuperarte de la ruptura sin contar con el pasado.