Mujeres y hombres: ¿quién lleva los pantalones en la relación de pareja?

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Si le preguntas a un hombre quién lleva los pantalones en su relación te contestará de forma inmediata y contundente que su novia. En cambio, si se lo preguntas a una mujer la respuesta será un poco más larga intentando convencerte de que su relación es una pareja que cree en la comunicación y en la negociación y que no manda nadie. Esto se debe a la diferente concepción que tienen mujeres y hombres de las relaciones de pareja. Pero para bien o para mal, generalmente ninguna de las respuestas se ajustan a la realidad.

Cuando los hombres mandan en la pareja

No vamos a pensar en complicadas teorías de la conspiración porque la trampa está montada desde hace milenios. Vivimos en una sociedad patriarcal en la que los hombres tienen el poder político y económico. Quién va a pensar que dentro del hogar van a renunciar al mando. Sin embargo, los hombres saben perfectamente que la lucha de las mujeres por la igualdad puede llegar a tener consecuencias nefastas para ellos en forma de pérdida de privilegios.

Es por eso que casi todos los hombres "ceden" gustosamente el mando de la pareja a la mujer. Al menos de puertas para fuera. Cuando un hombre afirma que es su mujer la que lleva los pantalones en casa lo hace acompañado de una sonrisilla que puede ser irónica, pero también hipócrita. El resto de los hombres que le están escuchando saben interpretar perfectamente sus palabras.

La estrategia de los hombres es hacernos creer que nosotras mandamos y para demostrarlo aportan argumentos tan peregrinos como que somos nosotras las que elegimos la película en el cine o las que nos aferramos al mando a distancia como símbolo de poder. Otros argumentos giran en torno a la decoración de la casa, a las comidas dominicales con los padres de uno o de otro o incluso a la visita semanal al supermercado.

Cuando las mujeres mandan en la pareja

Los hombres viven felices en esa ficción que han creado de que es la mujer la que lleva los pantalones y así pueden hacer y deshacer a su gusto, porque el mando está verbalmente reconocido. Sin embargo, dentro de casa, la percepción de la mujer es otra. Su relación de pareja es una lucha continua de poder y eso no es lo que tenía en mente cuando pensaba en una pareja feliz.

Cierto es que hay mujeres mandonas, controladoras y obsesivas que necesitan que todo se haga a su manera. Esas mujeres, generalmente, van a dar con hombres que sufren el síndrome de Peter Pan y que lo que necesitan no es una compañera sentimental sino una madre comprensiva. Pero la mayoría de las mujeres no tienen en cuenta el mando dentro de una pareja.

Porque lo que la mayoría de las mujeres esperan de una relación de pareja es que sea igualitaria. Buscan un compañero que las ame y a quien amar, que las respete, que las apoye y que intente comprenderlas, tal y como ellas intentan con ellos. La mayoría de las mujeres no quieren mandar en la relación, ni mucho menos que sean los hombres los que manden. Porque creen en la negociación y en los acuerdos beneficiosos para ambos. Y porque cualquier mujer puede ponerse los pantalones cuando le venga en gana.