Por qué a veces el divorcio es la mejor solución

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Si no has sido tú la que has decido poner fin a tu matrimonio, tal vez el divorcio te parezca una de las situaciones más desgraciadas de tu vida. Pero en esta vida todas las circunstancias, hasta las más adversas, tienen su parte positiva y en este caso lo encontramos en forma de oportunidad. Te contamos por qué a veces el divorcio es la mejor solución a tus problemas.

Motivos para pensar que el divorcio es una buena idea

Seamos honestas. Puede que hubieras preferido mantenerte en esa relación de pareja por inercia en la que ya no había amor, ni mucho menos pasión y puede que en ocasiones no hubiera ni respeto. Nos cuesta abandonar la zona de confort, cruzar los límites de lo que hemos construido a pesar de que la situación no nos haga precisamente felices. El divorcio es una forma de salir de esa zona de confort.

Y como novedad es lógico que te lo pienses mucho, que valores lo que pierdes, pero también debes valorar lo que ganas. Con un divorcio ganas en honestidad contigo misma porque esa relación no funciona, ganas en independencia porque a partir de ahora tomarás las decisiones por ti misma y ganas en felicidad porque con el divorcio se te abre un mundo de oportunidades que puedes aprovechar de la mejor forma posible. La felicidad la tienes en la mano.

Lógicamente romper un matrimonio es un trago amargo y te costará un tiempo superar el divorcio, pero al final descubres que tienes muchos motivos para sonreír. También descubres que la costumbre por sí sola no basta para mantener unida una pareja, al menos si quieres ser feliz al mismo tiempo. Y que no es justo para ninguno de los dos que viváis encerrados en un compromiso de matrimonio que ha perdido su razón de ser.

Nunca olvides que la razón de ser de un matrimonio es el amor, el respeto y un proyecto común. Con que una de esas tres cosas falle, ya es motivo suficiente para plantearse el divorcio como la mejor solución. A la larga se sufre menos si rompes la relación antes de haceros daño que si aguantáis por un amor que ya no existe hasta que cualquier sentimiento se convierta en rencor.