¿Se puede heredar ser infiel?

La errónea relación entre genética y fidelidad

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Uno de los principales obstáculos para que la relación de pareja se mantenga en el tiempo es la infidelidad. Parece que la vida monógama es de difícil cumplimiento a juzgar por la cantidad de infidelidades que observamos, vivimos y sufrimos, así que nos estamos preguntado si se pude heredar ser infiel. Porque a lo mejor estamos luchando contra nuestros propios genes.

El componente genético de la infidelidad

Por más vueltas que le demos al tema de la infidelidad sabemos que no vamos a llegar a una justificación válida para el hecho de engañar a tu pareja. Pero siempre se puede intentar, siempre se puede recurrir a la genética para defenderse de las acusaciones de infiel. Si la infidelidad es genética, no se puede hacer nada por evitarla. Pero esta premisa es errónea.

Porque es cierto que la exclusividad en la pareja se encuentra en escasas especies del mundo animal, como también parece ser cierto que existe un gen, llamado el gen Casanova, que predispone a la persona agraciada con dicho gen a la infidelidad. Pero esto solo demuestra que puede haber cierta predisposición genética a la infidelidad, no que debas engañar a tu pareja porque la naturaleza así lo ha decidido.

Y es que si vamos sumando factores que influyen a la hora de ser infiel, nos encontraríamos con una larga lista de aliados de la infidelidad. La profesión, la genética, el entorno familiar o el contexto sociocultural pueden incitarnos a ser infieles, pero la última palabra la tenemos nosotros. La justificación de que ser infiel se hereda es válida únicamente cuando no te queda más remedio que confesar un desliz.

Si tan difícil nos resulta mantenernos fieles a una pareja, tal vez lo que deberíamos replantearnos sería el concepto de la relación de pareja y no buscar tantas excusas que nos exculpen de una acción que no deja de ser reprochable por lo que conlleva de engaño y de traición. Tal vez sea el momento de empezar a tomar en consideración las relaciones abiertas o fórmulas diferentes de relacionarnos como el poliamor.