¿Es un mito la monogamia en pareja?

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

El amor es el ingrediente principal de las relaciones de pareja, pero no basta. Porque ya sabemos que el amor se difumina con el tiempo y hace falta cierto grado de compromiso para mantener esa pareja estable. Entramos entonces en el terreno de la monogamia, que es más bien un constructo cultural y no tanto una necesidad biológica como algunos piensan.

La monogamia como leyenda urbana

A excepción de ciertas parejas liberales, la clave en una relación de pareja radica en la exclusividad sexual. Y parece una tarea bastante difícil de llevar a cabo dada la gran cantidad de infidelidades que conocemos, así que no podemos dejar de poner en duda la consistencia de la monogamia. Esa monogamia que nos han vendido como algo natural parece no encontrarse escrita en ningún código genético humano.

Así empezamos a entender que la monogamia, al fin y al cabo, es insostenible y que por eso empiezan a cobrar fuerza las teorías del poliamor, donde las relaciones múltiples funcionan tan bien o tan mal como las relaciones de a dos. La batalla de la monogamia frente al poliamor es también la batalla de la convención social frente a la coherencia individual.

El mito de la monogamia no significa que la monogamia no exista, sino que no es el estado natural de las personas. Si no, no se explica cómo podemos enamorarnos, desenamorarnos y volvernos a enamorar de otra persona repitiendo este ciclo las veces que sean necesarias. La monogamia tampoco se sostiene en esas ocasiones en las que te enamoras de dos hombres a la vez o cuando eres infiel a tu pareja.

Son demasiadas las excepciones a la monogamia como para considerarla una opción biológicamente sostenible. Ahora bien, la monogamia no es impracticable. Tan solo hace falta un compromiso de fidelidad por ambas partes para crear este entorno de amor exclusivo. Y la coherencia con nuestros propios valores hará el resto para poder mantenernos firmes en una relación monógama.