Las diferencias entre las parejas a los 20 años y a los 30

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Diferentes parejas según la edad

A medida que vamos cumpliendo años vamos cambiando nuestra perspectiva de las relaciones de pareja. No tenemos las mismas expectativas a los 20 años que a los 30 y tampoco exigimos lo mismo a nuestra pareja. Nos hacemos más sabias y más exigentes, así que supuestamente deberíamos estar cerca de alcanzar la felicidad en pareja. Descubrimos las diferencias entre las parejas a los 20 y a los 30. Porque el amor también se hace mayor.

La relación de pareja a los 20 años

Las relaciones de pareja a los veintitantos destacan por una cosa: la ingenuidad. Cuando te enamoras con 20 años piensas que esa historia de amor va a ser para toda la vida, así que te tomas la relación con algo más que entusiasmo, lo apuestas todo por esa pareja, puede que incluso te dejes cosas en el camino. Todo por amor, por un amor que crees invencible.

No es negativo vivir el amor con esa intensidad, creer en la pareja y tener sueños de formar una preciosa familia. Lo que ocurre es que suele ser a mediados de esta década de los 20 cuando te das de bruces contra la realidad del amor. La magia del amor la descubres cuando empiezas a ver cómo los príncipes, el tuyo y los de tu alrededor, empiezan a convertirse en sapo como tocados por una varita de un hada madrina con mala leche.

La relación de pareja a los 30 años

Y así llegas a la treintena, acumulando decepciones amorosas y rupturas sentimentales que te hacen más fuerte, más independiente, pero no necesariamente más feliz. Cambias de objetivo y ya no buscas tanto una pareja estable como una salud emocional estable y resulta una década crucial para convertirte en una escéptica del amor o en una adicta al enamoramiento. Así de contradictorios resultan los 30.

Cuando a los 30 inicias una relación de pareja, eres tú la que marca los objetivos, los tiempos y las expectativas de futuro. Ahora eres un poco más sabia y sabes que puedes sobrevivir sin amor, así que las exigencias en cuanto a convivencia y también en cuanto a sexo se elevan considerablemente. Si buscas un hombre, ha de ser un hombre que esté a la altura. Y si no lo está, pasas página, que en peores te habrás visto.

A pesar de tener un criterio más estricto, suele ser la década en la que encuentras el amor, porque a los 30 también estás más segura de ti misma y de lo que puedes ofrecer. Un hombre que conoces a los treinta y tantos y que está dispuesto a seguir el ritmo de una relación de pareja madura es, sin duda, uno de esos hombres que merecen la pena. Y esos hombres que merecen la pena, necesitan cierto tiempo para madurar, así que la treintena es la década ideal para encontrar el amor.