Ya lo hemos hecho, ¿y ahora qué?

El antes y después del sexo

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

La primera vez que te acuestas con esa persona puede llegar a ser inolvidable, especialmente si el asunto deriva en una relación de pareja. Puede que el revolcón previo sea el anticipo de un ‘felices para siempre’, pero también puede pasar a la historia como un borrón en tu expediente. Todo puede pasar, por eso tus dudas son normales: ya lo hemos hecho, ¿y ahora qué? Analizamos la situación.

Las señales que te dio antes del sexo

Para saber si una relación tiene futuro, aunque sea a corto plazo, hay que fijarse en las señales previas. Lógicamente el punto de inflexión lo marca la primera vez que os acostáis, no la primera cita. Pero, ¿qué pasa si no ha habido cita previa y habéis ido directamente a la cama? Porque esta situación se ha hecho más que frecuente gracias a Tinder y otras aplicaciones del amor.

Que el tonteo previo haya durado muy poco, que no hayáis tenido unas cuantas citas y que ese primer encuentro haya terminado en sexo, no te invalida necesariamente para tener una relación con él, aunque no es lo más habitual. La gente se acostumbra al sexo esporádico, a los rollos o a los follamigos, a lo que sea con tal de no mencionar la palabra ‘compromiso’.

Por el contrario, si el encuentro sexual se ha hecho esperar, si habéis tenido unas cuantas citas antes de acabar en la cama, si os habéis saltado la obsoleta regla de la tercera cita pero no para hacerlo antes, sino para esperar aún más hasta conoceros bien, es evidente que lo vuestro va en serio. Pero tú también tienes voz y voto en este asunto, no dejes que sea él el que marque la dinámica de la relación.

Ya lo hemos hecho, ¿y ahora qué pasa?

Y bueno, ya lo habéis hecho, ya os habéis acostado, y ahora, ¿qué pasa? No tienes que casarte con él, eso lo primero. A partir de ahí vamos bajando de grados de compromiso hasta llegar a la pregunta del millón: ¿le doy algo para desayunar o que se vaya cuanto antes? Como ves, hasta llegar aquí se te van a acumular las preguntas y corres el riesgo de volverte loca.

Después del sexo pasa lo mismo que durante el sexo: lo que tú quieras, lo que tú desees. ¿Te apetece que se quede en tu casa a pasar la mañana, desayunar, comer y hasta merendar juntos? ¿os apetece a ti y a él que tú te quedes en su casa un día más para revivir la maratón sexual de anoche? Lo que os pida el cuerpo, siempre que a ambos os pida lo mismo.

Pero tal vez conviene poner un poco de distancia y sea mejor quedar otro día, proponer otra cita, otro encuentro que no incluya sexo. Porque el sexo puede unir y mucho, pero cuando de verdad conoces a una persona es en el conjunto de sus hábitos cotidianos. Así que si quieres algo más que un rollo habitual, queda con él en el cine, en un museo o en la playa.

Y, poco a poco, irás dando respuesta a preguntas como: Ya lo hemos hecho, ¿y ahora qué?