Sexo en la tercera cita: un mito de la pareja

¿Hay que esperar a la tercera cita para tener sexo?

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Esperar hasta la tercera cita para el sexo

Fue una de las chicas de 'Sexo en Nueva York' la que institucionalizó la regla de esperar a la tercer cita para tener sexo. Y aunque ha sido mucho lo que hemos aprendido con estas chicas de la serie en cuanto a relaciones de pareja, es hora de revisar algunos conceptos que parecen haberse quedado obsoletos. Nos estamos preguntando si el sexo en la tercera cita es un mito de la pareja.

Esperar a la tercera cita para tener sexo

A muchas mujeres les surgen dudas sobre el momento idóneo para acostarse por primera vez con un hombre que les gusta. La moral victoriana ha dejado su impronta y cuesta arrancarse algunos mitos sobre la pareja y el comportamiento sexual. Estamos en el siglo XXI y el objetivo es ser más libres y más independientes, también sexualmente.

Podemos afirmar rotundamente que no hay que esperar hasta la tercera cita para acostarte con ese hombre. Que esperar para el sexo no aumenta tu valor porque tu valía no tiene nada que ver con lo que hagas en la cama y mucho menos con quién lo hagas. Pero también afirmamos y con la misma rotundidad que no es de obligación acostarse en la primera cita. ¿Es una contradicción?

La libertad sexual consiste en que puedas ser tú libremente la que decida cuándo acostarte con el hombre que te gusta. Si es en la primera cita, si es sexo con un desconocido, si quieres esperar a la tercera cita o si prefieres llegar virgen al matrimonio. Todos los extremos son válidos, todas las actitudes son válidas siempre que sea una decisión voluntaria.

El tema del sexo está bastante claro porque se trata de vivir con naturalidad y de dar rienda suelta a un deseo intenso. Acabas de conocer a ese chico y ya te ha vuelto loca su voz, así que lo único que puedes pensar es llevarle hasta tu cama y arrancarle la ropa. Pues correcto, hazlo y hazlo ya porque reprimir los impulsos genera mucha frustración. Y no, no queremos vivir frustradas.