Por qué las mujeres siempre nos fijamos en los chicos malos

¿Pecamos de ingenuas o es que nos gusta pasarlo mal?

Tamara Sánchez

Por qué las mujeres siempre nos fijamos en los chicos malos

Nos pasaba hace años en el instituto cuando todavía éramos adolescentes inmaduras, nos pasa ahora que ya somos adultas y nos continuará pasando durante toda la vida. Ya podemos tener suspirando por nuestros huesos al hombre más bueno, dulce, amoroso y cariñoso que jamás hayamos imaginado que siempre acabaremos fijándonos en ese chico malo, descarado y prepotente que además pasa olímpicamente de nosotras.

¿Por qué sucede esto? ¿Nos va la marcha? ¿Nos gusta sufrir por amor? ¿Preferimos que nos rechacen y que nos traten mal antes de que nos presten atención y nos colmen de alegría y felicidad? Hoy en Diario Femenino hemos estado investigando las razones de por qué las mujeres siempre nos fijamos en los chicos malos y hemos encontrado unas cuantas. Eso sí, creo que nosotras a partir de ahora vamos a preferir quedarnos con el ángel antes que con el demonio.

Las razones por las que siempre nos fijamos en los chicos malos

“En un chico malo, no, no, no… Pa’ fuera lo malo, no, no, no… Yo no quiero nada malo, no, no, no… En mi vida malo, no, no, no, no…” Si vives en España y eres fan de Operación Triunfo seguramente reconocerás estas palabras. Se trata del estribillo de la canción “Lo malo” de Aitana y Ana Guerra y nosotras ya lo hemos adoptado como nuestro lema de vida. Nosotras preferimos a los chicos buenos que nos quieran y nos mimen, pero reconocemos que existen muchas razones para fijarse en los chicos malos. ¿Estás de acuerdo con ellas?

¿Qué es lo que nos atrae de los chicos malos?

¿Qué es lo que nos atrae de los chicos malos?

Seguramente te habrás preguntado millones de veces por qué te enamoras de alguien narcisista e infiel si son características que odias en las personas. La respuesta es fácil: El amor y el coqueteo son irracionales y es totalmente inevitable que te atraigan ciertos rasgos de esos chicos maquiavélicos.

1 Su seguridad y su labia a la hora de seducir

Dicen que para gustos los colores, pero por norma general a las chicas nos gusta que sean ellos los que den el primer paso. Los chicos malos saben perfectamente qué decir y cómo decirlo para que caigamos automáticamente rendidas a sus pies. Esa labia a la hora de hablar y la seguridad que tienen en ellos mismos hace que nos volvamos irremediablemente locas.

2 La montaña rusa de emociones que aporta una relación tormentosa

Lo mejor para nosotras sería encontrar a un hombre con el que tener una relación estable, formar una familia y ser felices y comer perdices para siempre, pero NO. Parece ser que a las chicas tanta monotonía y felicidad nos parece aburrido. Necesitamos la emoción y el éxtasis que aporta el que un día vayan detrás de ti y al día siguiente no, el que un día te digan que te aman como a nadie y el día siguiente descubras que te está siendo infiel con otra persona… Sabemos perfectamente que los chicos malos solo son capaces de generar relaciones tóxicas que tarde o temprano nos van a hacer sufrir, pero nosotras aún así seguimos prefiriendo tropezar mil veces con la misma piedra.

3 El mejor sexo inundado de pasión

Hay que reconocerlo: El sexo con los chicos malos es el mejor que vamos a experimentar en la vida. Porque las caricias lentas, las velas y los pétalos de rosa encima de la cama están muy bien, pero siendo sinceras a nosotras nos van más los encuentros desenfrenados y llenos de pasión que nos hacen vivir los chicos malos. Eso por no hablar del increíble sexo de la reconciliación después de haber tenido la mayor discusión del siglo.

4 Cuestión de instinto

A pesar de todos los puntos anteriores, la mayor de las razones por las que nos atraen los chicos malos es básicamente nuestro instinto. Nuestro instinto nos arrastra hacia ellos como cuando una ola gigante te lleva hasta la orilla del mar. Es inevitable, ¿verdad? Pues enamorarse hasta los huesos de un malote también lo es.

Entonces… ¿Los chicos buenos no nos gustan?

¿Los chicos buenos no nos gustan?

Después de todo esto parece que los chicos buenos no tienen la más mínima oportunidad de conquistarnos, pero no es así. En el fondo, ellos tienen las de ganar. Después de que nos hayan roto el corazón millones de veces y nos hayamos dado cabezazos contra la pared en numerosas ocasiones intentando que nos quieran, al final aprendemos la lección y vamos en busca de esa persona que sea capaz de aportarnos estabilidad y una relación duradera, al final siempre nos entregamos en cuerpo y alma al chico que merece la pena, al chico bueno.

¿Y tú? ¿Te has enamorado alguna vez de un chico malo?