El cuidado de los ojos en la limpieza facial

Teresa Guerra

 Cuidado de los ojos

El contorno de ojos es una zona muy especial de nuestra cara, ya que la piel que lo rodea es mucho más fina y sensible que el resto, además estar colindando con el globo ocular, que es muy sensible. Por lo tanto, en este área sólo debemos usar productos indicados para el contorno de ojos, que deben cumplir una serie de características específicas para evitar posibles complicaciones.

Los tres problemas de contorno de ojos más comunes son las ojeras, las bolsas y las arrugas, pero existen otros como el de la sensibilidad o incluso la intolerancia a cualquier producto. En este último caso habrá que fortalecer el sistema inmunológico en la zona periocular para después poder trabajar cualquiera de los otros problemas que se nos presenten.

El cuidado facial diario del contorno de ojos

En el contorno de ojos que debemos usar diariamente es vital usar productos libres de alcoholes, perfumes, parabenes, PEGs y kathon, ya que son sustancias que tienden a sensibilizar aún más el contorno de ojos.

En el caso de las bolsas hay dos fases, la fase líquida (retención de líquidos) y la fase grasa. Para eliminar el líquido debemos usar cremas que nos ayuden a drenar el exceso con activos como la melisa, el rusco o la imperata cilíndrica. La fase la bolsa producida por grasa sólo lo puede eliminar un cirujano plástico vía intervención quirúrgica.

Para las ojeras debemos activar la microcirculación sanguínea, ya que es la responsable de la ojera. Al no fluir bien la circulación por los capilares, y estar éstos dilatados, se ve más oscura, e incluso si son permeables la hemoglobina se oxida provocando un color marrón. Para corregirlo debemos usar activos como el yinkgo biloba, que estimula la circulación sanguínea.

Las arrugas o “patas de gallo” se solventan en primer lugar sobrehidratando la zona con ácido hialurónico, aumentando la regeneración celular con retinol y añadiendo activos que relajen la musculatura facial del ojo haciendo un efecto bótox, los derivados del veneno de serpiente.