Aceite de rosa de mosqueta para prevenir las arrugas

Marta Valle

Rosa de mosqueta para la piel

La rosa de mosqueta es una planta silvestre originaria de ciertas zonas europeas, el norte de África y el oeste asiático, aunque también es posible encontrarla en determinadas áreas geográficas sudamericanas como Argentina o Chile. De dicha planta se extrae un aceite vegetal que dispone grandes propiedades tanto para la medicina convencional como para el mundo de la estética. Está tan de moda que actualmente está revolucionando el mundo de la cosmética por sus supuestas condiciones positivas para eliminar y prevenir anomalías cutáneas tales como las cicatrices, las manchas, las estrías o las arrugas.

Usos cosméticos del aceite de rosa de mosqueta

El aceite de rosa de mosqueta es uno de los productos que han despertado un mayor interés tanto en el campo de la dermatología como en la nutrición y en la cosmética. Sus aplicaciones pueden oscilar desde la regeneración de tejidos cutáneos dañados hasta el retraso en la aparición prematura de las líneas de expresión en el rostro, la recuperación de pieles afectadas por la radioterapia y por quemaduras o la prevención en la formación de las tan odiadas arrugas. Proporciona, en definitiva, excelentes resultados en todos aquellos casos en los que la superficie dérmica necesite una regeneración rápida y eficaz.

La cantidad tanto de antioxidantes como de vitaminas que posee el aceite de rosa de mosqueta lo hacen un producto ideal para retrasar tanto los signos de envejecimiento prematuro como la generación de arrugas. Especialmente, la vitamina C presente en esta planta es capaz de estimular la producción de colágeno, sustancia esencial para evitar estas anomalías dérmicas. Del mismo modo, los aceites grasos esenciales que componen este producto mejoran tanto la pigmentación como la textura y el tono de la piel, pudiendo reducir las marcas de estrías y las manchas solares.

El aceite de rosa de mosqueta también se encuentra conformado por vitamina A, sustancia que provoca una mejora en los niveles de humedad en nuestra piel creando, además, una suerte de barrera impermeable que impide que se produzca una pérdida masiva de agua. Los últimos estudios realizados acerca de las propiedades de este producto han demostrado que dispone además de una propiedad analgésica, útil sobre todo en pacientes de artritis y de osteoartritis.