Causas y tratamientos del acné en adultos: granos y espinillas más allá de la adolescencia

María Fernández

A veces, tendemos a pensar que el acné es una cosa de niños. Nada más lejos de la realidad. Son muchos los adultos que padecen habitualmente esta enfermedad. El acné provoca distintos tipos de lesiones debido a que las glándulas sebáceas de la piel producen un exceso de sebo al cual se suma la suciedad y grasa de la piel.

En algunos casos, el acné nunca llegó a desaparecer tras la adolescencia convirtiéndose en un antiestético acompañante de toda la vida. Otras veces, el paciente nunca tuvo demasiados granos pero, de repente, un día le comenzaron a aparecer de forma más frecuente. Mientras que en la adolescencia suele aparecer en la conocida como T del rostro (la frente y la nariz), en los adultos el acné suele describir una U (en las zonas de la mandíbula y cuello).

Las causas por las que los adultos pueden sufrir acné son muy variadas. Por ejemplo, el estrés y la falta de sueño son enemigos de tu piel. Es habitual que en los días anteriores a la regla notes que tu piel se vuelve más grasa y que comienzas a tener algunos invitados en tu cara. Durante el síndrome premenstrual se produce un desequilibrio en las hormonas sexuales que pueden provocar un aumento en el acné. 

Cómo eliminar el acné en adultos

Las hormonas también tienen un papel protagonista durante la menopausia, por lo que es habitual que algunas mujeres sufran de acné debido a los niveles de testosterona y estrógenos. El acné también puede aparecer en los primeros meses de embarazo. Siempre es conveniente que acudas al médico, y más todavía si estás embarazada ya que tienes que asegurarte que los medicamentos que ingieres no van a hacer daño al niño que llevas dentro. Algunos medicamentos, como ciertos antidepresivos o anticonceptivos, pueden provocar acné como efecto secundario. Una alimentación poco equilibrada puede causarte desajustes en la piel.

Por último, toma nota de algunos consejos para reducir el acné en adultos. Es conveniente que prestes una atención especial a la limpieza de tu cara para eliminar la suciedad y grasa superficial. La crema hidratante es tu mejor aliada. Intenta utilizar poco maquillaje y siempre oil free, además si no te tocas demasiado el rostro evitarás ensuciarlo.

Lo más recomendable siempre es acudir al dermatólogo para que analice tu caso con detalle y considere cuál es el mejor tratamiento.