La verdadera historia de Halloween: su origen y significado

Descubre de dónde proviene la fiesta del 31 de octubre

Sandra Llorente

La noche de las brujas ya no solo pertenece a los países anglosajones, sino que hoy en día cada vez más países se adhieren a esta fiesta particular, la única noche del año en la que se festeja a los monstruos, a los muertos y a los seres del inframundo. Sin embargo, aunque es una de las fiestas más populares en la actualidad, no siempre se conoce qué es y por qué se celebra Halloween.

Por eso, en Diario Femenino queremos contarte la verdadera historia de la fiesta más terrorífica del año y cómo ha ido evolucionado a lo largo de los años. Este es el origen y el significado de Halloween, ¡alucinarás!

Origen de la fiesta de Halloween: ¿por qué se celebra?

La mayoría de los investigadores coinciden en que la fiesta de Halloween tiene origen celta. El Samhain, como se llamaba en aquellos tiempos, significaba ‘final del verano’ en irlandés antiguo, que para los celtas coincidía con el final de la cosecha y el inicio de la etapa invernal. Otras hipótesis apuntan a que el término samhain alude al término samoni, asamblea en protocéltico, por lo que se le ha dado el significado de asamblea entre vivos y muertos.

Tal y como nos cuenta Margarita Barrera Cañelas en su doctorado 'Halloween: su proyección en la sociedad estadounidense' para la Universidad Complutense de Madrid, "se consideraba un día sagrado puesto que era el tiempo del “no tiempo”, es decir, un período temporal en que las leyes de los mortales eran abolidas, el orden natural del Universo quedaba suspendido temporalmente y el caos podía reinar. Durante este día los muertos podían pasar al lado de los vivos y retornar por unas horas a sus antiguos hogares, y el velo existente entre el presente, el pasado y el futuro caía, siendo esta la razón de que se considerase como el momento más propicio para todas clases de artes mágicas y en especial las adivinatorias y de predicción sobre el nuevo año".

Los celtas creían que había una noche al año en la que los espíritus tenían acceso al mundo de los vivos, ya que la línea que separa nuestro mundo del Otro Mundo se estrechaba durante el Samhain, que duraba aproximadamente tres días. Por ello, los celtas celebraban el reencuentro con familiares y amigos fallecidos, pero a la vez en la fiesta se quemaba la paja del final de la cosecha (de ahí la imagen del espantapájaros de Halloween). Para los celtas, la celebración era como la de un nuevo año.

Muchas de las tradiciones celtas se siguen manteniendo, aunque con algunas modificaciones. Por ejemplo, los celtas usaban máscaras y trajes con la idea de ahuyentar a los espíritus malignos, que también podían cruzar la línea desde el Otro Mundo. Pensaban que si adquirían la apariencia de un espíritu maligno, evitarían ser dañados. Era común también la celebración de banquetes en la tumba de los antepasados, una costumbre muy similar a la de la Fiesta de Muertos mexicana, celebrada curiosamente el mismo día.

¿Cómo se transformó el Samhain en Halloween? Su historia

Como sucede con todas las tradiciones, la Historia las cambia y modifica, y los pueblos se adaptan y las transforman en función de sus propias costumbres. La ocupación romana en los territorios celtas fue el primer suceso que empezó a cambiar el sentido de la fiesta del Samhain, dándole un enfoque más centrado en la agricultura, debido a que coincidía con la ‘fiesta de la cosecha’ en honor a Pomona, la diosa de los árboles frutales. Aún así, aunque con otro nombre, los ritos y costumbres de la fiesta celta fueron perdurando en los diferentes territorios, desde los anglosajones hasta en el norte de España, donde todavía quedan resquicios en Galicia y Asturias.

La iglesia católica también intervino en la modificación del sentido de la fiesta celta pagana. En realidad, la fiesta de Todos los Santos no se celebraba en estas fechas, pero en el siglo IX el papa Gregorio IV la cambió oficialmente del 13 de mayo al 1 de noviembre. Hay que tener en cuenta que el Halloween antiguo duraba al menos tres días, por lo que el primero de noviembre probablemente también entraba dentro de la celebración.

La festividad continuó transformándose con las particularidades de cada región, hasta que en el siglo XIX los inmigrantes irlandeses en Estados Unidos llevaron al país su manera de celebrar la tradición. Los irlandeses migrantes comenzaron a tallar calabazas, en vez de los nabos de su tierra natal. Ellos fueron quienes llevaron al país la tradición de los cantos de los niños pidiendo dulces, que tradicionalmente pedían pasteles para liberar su alma del purgatorio.

Halloween, cuyo nombre proviene de la expresión escocesa Allhallow-even, se popularizó y en Estados Unidos y durante el siglo XX se fue internacionalizando gracias a las películas y la capacidad de comunicación del país, hasta el punto de instaurarse la creencia de que es una fiesta originaria de allí.

Lo cierto es que el Halloween actual no es el mismo de hace siglos. Aunque mantiene algunos aspectos esenciales en común, gran parte de la simbología actual se modificó en Estados Unidos. Los colores (negro, naranja y morado), los monstruos y los muertos vivientes o el ‘truco o trato’ son parte del Halloween más moderno que se configuró en el país, y que cada vez más países adoptan entre sus costumbres y tradiciones.

¿Y a ti? ¿Te gusta celebrar Halloween? ¿Conocías su verdadera historia y origen? ¿Te ha sorprendido? ¡Déjanos tu opinión en los comentarios, te leemos!

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