Donar pelo para fabricar sonrisas: La conmovedora historia de una paciente de cáncer

Mientras que a ti un mechón de pelo no te supone nada, a un paciente de cáncer le supone todo

Tamara Sánchez

Donar pelo para fabricar sonrisas: La conmovedora historia de una paciente de cáncer

Os voy a contar una historia. Es la historia de Estela Guerisoli. Su madre, Nidia, tenía una fábrica de pelucas en Argentina, por eso, desde muy pequeña Estela se crió rodeada de mechones y telares.

Ambas se trasladaron a vivir a España y, al poco tiempo de llegar al país, a Nidia le diagnosticaron un cáncer de mama contra el que luchó durante siete años. Cuando le empezaron a aplicar los tratamientos de quimioterapia y comenzó a caérsele el pelo, Nidia se encargó de fabricarse con sus propias manos una preciosa peluca que lucía orgullosa por los pasillos del hospital.

El resto de mujeres enfermas de cáncer que también estaban allí se asombraban de la belleza de su pelo y se sorprendían de que Nidia no hubiera perdido su melena mientras que ellas sí lo habían hecho. “¿Cómo has podido conservar tu cabello?”, le preguntaron. “¡Pero si yo soy la más calva de aquí”, contestó mientras se levantaba la peluca.

Las demás enfermas no daban crédito a lo que veían, sin embargo ellas no eran tan afortunadas como Nidia y no podían permitirse el lujo de comprarse una peluca tan natural y bonita ya que estas eran muy costosas e inaccesibles para ellas. A Nidia le daba mucha pena que esas mujeres no pudieran tener la oportunidad de sentirse guapas y bellas como ella y no paraba de repetirle a su hija Estela que había que hacer algo para poder ayudarlas. Sin embargo, Estela estaba centrada en la recuperación de su madre y no le hizo demasiado caso.

El sueño de Nidia: Donar pelo para fabricar sonrisas

El sueño de Nidia: Donar pelo para fabricar sonrisas

Un año más tarde, el cáncer se llevó a Nidia. Su hija Estela prosiguió con su vida hasta que un día Gabriela (una antigua clienta de su madre) entró en la peluquería y fábrica de pelucas que Estela tenía en Málaga con el propósito de hacerse un cambio radical de look y cortarse su larguísimo pelo. Estela le preguntó: “¿Qué harás con todo este pelo?”. Y Gabriela tras reflexionar un poco le contestó: “Te lo voy a donar para que hagas algo bonito para alguien que lo necesite”.

Y así fue como Estela de repente recordó el sueño que tenía su madre y creó Mechones Solidarios. Actualmente, Mechones Solidarios es una asociación española que trabaja a nivel nacional con el objetivo de fabricar pelucas de pelo natural personalizadas sin ánimo de lucro para todos aquellos pacientes que han perdido su cabello por culpa de la quimioterapia. Pueden llevar a cabo su labor gracias a la solidaridad de un gran número de personas que de manera desinteresada donan su pelo para ayudar a fabricar sonrisas.

Historia de una paciente de cáncer que cumplió su sueño de volverse a ver con pelo

Historia de paciente con cáncer que se vuelve a ver con pelo

Mientras Estela trabajaba en su objetivo de hacer menos dura la batalla contra el cáncer, recibió otra visita en la peluquería. Era octubre de 2013. Se trataba de cinco hermanas quienes le hicieron una petición muy especial: Queremos que nos cortes el pelo y que con él confecciones una peluca para nuestra hermana Tamara. Tamara, de 21 años, luchaba contra un cáncer óseo desde los 16 años. La peluca les corría mucha prisa porque Tamara estaba ya en cuidados paliativos y sus hermanas querían hacer realidad su último sueño: sentirse guapa. Verse con el pelo largo, muy largo, otra vez.

A Estela esta historia le impresionó mucho. Lo pasó tan mal que pensó que no podría seguir hacia delante con el proyecto ya que pensar en escuchar más relatos como el de Tamara la desolaban. Sin embargo, cuando Estela estaba a punto de renunciar llegó Tamara a recoger su peluca.

Al colocársela, Estela vio en el espejo el reflejo de una sonrisa enorme, una sonrisa de oreja a oreja y todo cobró sentido de nuevo. El sueño de su madre Nidia de ayudar a los pacientes de cáncer se ha hecho realidad y ahora Estela, gracias a la ayuda de miles de personas que donan su pelo, fabrica alegría y felicidad.

¿Te apuntas a fabricar sonrisas?