Prevención, diagnóstico y tratamiento del cáncer de estómago

Marta Valle

Cáncer de estómago

Aunque en los últimos años, gracias a los procesos de detección precoz en exámenes médicos rutinarios, el impacto ha descendido notablemente, el cáncer de estómago continúa siendo una de las enfermedades con mayor tasa de mortalidad en la actualidad. Aunque el mayor impacto de esta patología se suele dar en varones de más de 60 años, también resulta muy extendida entre la población femenina. Dada su gravedad, si identificamos su sintomatología o alguno de los factores de riesgo que pueden iniciar dicha anomalía, habremos de consultar rápidamente con un especialista de cara a confirmar o descartar un potencial padecimiento de este tipo de cáncer.

Factores de riesgo del cáncer de estómago

Como suele ocurrir en muchos tipos de tumores benignos, los síntomas iniciales del cáncer de estómago resultan poco específicos lo que, por desgracia, puede retrasar su diagnóstico durante unas semanas. Una de las claves reside en identificar síntomas de malestar abdominal que se repitan de forma continuada en el tiempo, como es el caso de los vómitos, la pérdida de peso o la astenia. Una vez avanzado el cáncer, pueden empezar a manifestarse otros síntomas tales como alitosis, anomalías en la evacuación intestinales (estreñimiento o diarrea), dolor en el área abdominal o tos persistente.

Los factores de riesgo, aunque aumentan la probabilidad de que una persona llegue a padecer cáncer de estómago, no garantizan que se vaya a generar la enfermedad. Uno de estos factores principales residen en la bacteria llamada 'Helicobacter pylori', que infecta la mucosa del estómago causando tanto inflamación como úlcera. También pueden resultar desencadenantes de esta cáncer anomalías tales como una inflamación estomacal prolongada en el tiempo, parientes cercanos que hayan sufrido dicha patología, la obesidad, la falta de ejercicio físico o el tabaco.

El tratamiento del cáncer de estómago depende específicamente de cada caso, puesto que va a resultar fundamental el estadio en el que se encuentre el tumor y las propias características de la paciente. Sin embargo, y a pesar de esto, la cirugía es el único método que se ha mostrado realmente eficaz no sólo para curar la patología sino también para incrementar la calidad de vida y las posibilidades de supervivencia. De forma complementaria, con el objetivo de facilitar el proceso quirúrgico, es posible que el médico recomiende tratamientos paralelos como la radioterapia o la quimioterapia.