Qué comer cuando tenemos gastritis

Marta Valle

alimentos gastritis

La gastritis es una de las enfermedades que más extendidas se encuentran en la actualidad. Aparece a causa de una infección en la mucosa gástrica y puede derivar de diferentes orígenes: un consumo excesivo de medicamentos, la presencia de bacterias, una época en la que nos encontremos más estresadas o, incluso, una rutina alimenticia inadecuada y desequilibrada.

Una vez acudamos a nuestro médico de cabecera y nos recete la medicación precisa para paliar esta dolencia, podemos complementar el tratamiento con una serie de alimentos que pueden resultar adecuados a tal efecto.

Alimentos que debemos evitar con gastritis

Las comidas con una excesiva carga de grasas o con una gran cantidad de condimentos no son recomendables puesto que resultan complejas de digerir y, además, pueden provocar la reaparición de esta enfermedad.

El alcohol, el tabaco y el café también deben evitarse, aunque éste último lo podemos cambiar por té verde, siempre y cuando evitemos consumos muy elevados.

Ingerir comidas muy pesadas a altas horas de la noche puede dificultar la recuperación en estos casos. Resulta más aconsejable, por tanto, comer algo ligero dos horas antes de acudir a la cama que cenar muy tarde. Muchos profesionales de la medicina apuntan a las cenas nocturnas como una de las principales causas de las gastritis.

Los picantes, los condimentos fuertes, los cítricos, los productos de bollería, la comida rápida y las salsas como acompañamiento pueden agravar los síntomas e incrementar la sensación de malestar. Otro consejo muy adecuado a estas situaciones es la masticación pausada y adecuada de los alimentos, de forma que facilitemos el proceso de digestión.

Alternativas culinarias para la gastritis

Los alimentos ricos en proteínas y cocinados a la plancha como puedan ser las carnes magras, el pollo o los pescados son la mejor vía cuando se padece una gastritis, si se encuentran preparadas a la plancha pueden potenciar y abreviar el periodo de recuperación.

Siempre podemos acompañar este cuadro proteínico con platos como el arroz blanco, las verduras a la plancha o al vapor y las patatas (hervidas o al horno). Los caldos de verduras suponen otra gran opción para potenciar la sensación de saciedad. Por último, podemos complementar las comidas con frutas no cítricas como la pera, la papaya o la manzana.