El cuidado de los dientes en la menopausia: mantén bonita tu dentadura

Cuidar tu boca en la menopausia

La mayoría de las veces nos centramos en evitar los clásicos síntomas de la menopausia como los sofocos, la sudoración nocturna, el aumento de peso o los cambios de humor.

Sin embargo, uno de los trastornos más frecuentes y que pueden causarnos más problemas son los problemas bucodentales derivados de la menopausia. Te contamos cómo mantener una sonrisa bonita en la menopausia.

Los dientes en la menopausia

Entre los problemas bucales más frecuentes que se derivan de la menopausia encontramos la boca seca, el ardor y las enfermedades periodontales. Pero los efectos de la disminución de hormonas se dejan notar también en el aspecto exterior de los dientes, que pueden ir perdiendo su color natural y estropear la sonrisa.

La falta de hormonas no es la única responsable del deterioro de la dentadura en la menopausia, sino que también afecta el debilitamiento de las estructuras óseas. De esta forma, la forma de la mandíbula puede ir transformándose con el consiguiente riesgo de pérdida de piezas dentales.

Aunque uno de los mayores peligros de la dentadura en la menopausia es la gingivitis descarnativa, una enfermedad que afecta a las encías dejando al descubierto los nervios y que es la principal causante de la aparición de las caries y de que los dientes empiecen a moverse, llegando en algunos casos a caerse.

Cuidar la dentadura en la menopausia

Dado que los trastornos de la menopausia radican en la falta de estrógenos y en el debilitamiento de los huesos, los remedios para evitar complicaciones irán dirigidos a regular los niveles hormonales y a conseguir el calcio necesario para fortalecer los huesos. La terapia hormonal sustitutiva puede ser una buena opción, bajo supervisión médica, así como los suplementos de calcio y vitaminas.

Pero especial cuidado debemos tener en la boca si queremos preservar nuestra dentadura y mantener una sonrisa radiante. Para ello es necesario extremar la higiene dental atendiendo especialmente a los puntos más conflictivos como pueden ser las encías sensibles o el esmalte dental.

En cualquier caso, se hace imprescindible, más en la menopausia que en cualquier otra etapa de la vida, acudir al dentista al menos dos veces al año para que sea un especialista quien revise el estado de la dentadura y pueda detectar a tiempo los posibles problemas bucales derivados de la menopausia. Nadie mejor que un dentista para ayudarnos a mantener nuestra salud bucodental.

Laura Vélez  •  jueves, 2 de mayo de 2013

DF Temas

0 comentarios

Avatar

DF Fotos

Utilizamos cookies para mejorar nuestros servicios. Si continúas navegando, entendemos que aceptas su uso. Más información aquí

x