Alergia a cremas autobronceadoras

Saúl C. Montaño Quintanilla
Aunque no sucede con frecuencia, los autobronceadores podrían provocar reacciones alérgicas como sucede con otros cosméticos y en esos casos es recomendable suspender inmediatamente su uso: "Hay cremas que incorporan conservantes que tienen porcentualmente más posibilidades de producir alergias que otros", explica uno de sus fabricantes.

Tipos de autobronceadores


Pero su forma tópica también se ha diversificado, ahora, además de las tradicionales cremas, también se pueden encontrar autobronceadores en forma de spray, geles, espumas y toallitas.

Originalmente los autobronceadores provocaban cierto rechazo entre los clientes por su molesto olor y la tonalidad anaranjada que dejaban en la piel al momento de su aplicación. La industria consiguió eliminar ambos inconvenientes sumándole fragancias mucho más agradables y ciertos tintes que aceleran el efecto bronceador. Actualmente existe un amplio espectro de tonos que va desde los bronceados más claros hasta los morenos más intensos.

Además de los aditivos de fragancia y color ya mencionados, los fabricantes han optado por combinar el componente básico, la dihidroxiacetona (DHA), con sustancias hidratantes, y las vitaminas A, D y E, que mejoran el aspecto de la piel. El resultado son autobronceadores con esos efectos que además pueden ser reafirmantes, anticelulíticos e, incluso, retardantes del crecimiento del vello corporal.

En general pueden usarse sobre cualquier tipo de piel, pero la DHA — acetona al fin—reseca la piel pues disuelve y elimina la grasa. Por eso, es conveniente elegir una crema enriquecida con sustancias hidratantes o combinar la acción del autobronceador con algún otro producto que combata la resequedad cutánea.