Trucos para saber si una sandía está en su punto: escoge la más deliciosa

Así puedes reconocer la madurez de esta fruta tan beneficiosa para la salud

L.D

¿Cómo saber si una sandía está en su punto? ¡Con estos trucos será más fácil que nunca!

La sandía es una de las frutas que cuenta con una increíble versatilidad a la hora de hacer diferentes platos: puedes añadirla a un gazpacho, incluirla en batidos o mezclarla en comidas. Además, posee una amplia variedad de vitaminas y minerales que te echarán una mano en cuestiones de hidratación y de fibra. En contraposición, cuenta con muy pocas grasas y calorías así que... ¡Son todo ventajas! 

Esta fruta es refrescante, dulce y sabrosa si sabemos cómo escogerla en la frutería o en el supermercado. Pero, ¿todavía no sabes cómo elegir bien y con acierto? ¡[email protected]! Has llegado al lugar indicado porque vamos a darte algunos trucos para saber si una sandía está en su punto y escoger la más deliciosa. ¿Empezamos? 

Consejos para elegir una sandía en su punto de maduración

La sandía es una de las frutas que no madura una vez se ha recolectado, por lo que asegurarnos de que está en su punto cuando la compramos en vital. Vamos a ver en qué podemos fijarnos:

+ La forma

Debes evitar a toda costa aquellas sandías que tengan grietas, deformaciones y zonas feas e inclinarte por escoger las que cuentan con una forma lo más redonda posible. Si es así significará que la sandía ha recibido la luz y el agua de forma homogénea y que, por tanto, su sabor y textura serán perfectos. 

+ El peso

Igual que ocurre cuando hablamos del melón, la sandía debe pesar de forma completamente proporcional al tamaño que tiene. ¿Quieres un consejo de experto? Esta fruta debe pesar incluso más de lo que aparenta a simple vista. Así que cuando vayas a escoger alguna cógela y, si no pesa, descártala y escoge alguna otra. 

Tips para reconocer que una sandía está madura

+ La apariencia

Si vas a escoger una sandía cortada por la mitad, fíjate muy bien en la apariencia que tiene. Para empezar no debe tener una textura arenosa en la que el dedo se hunda con demasiada facilidad. Además, si vas a escoger una sandía con pepitas (es decir, no modificada genéticamente para que no las tenga) estate atenta a que la mayoría sean oscuras y no blancas. El equilibrio entre estas dos características es clave para dar con una buena sandía. Por último, huele esta fruta: el olor que desprenda te dirá muchos obre si debes llevártela a casa o no. 

+ Los golpes

Si has visto que el frutero da unos cuantos golpes a la sandía antes de escogerla no pienses que se ha vuelto loco, tiene una explicación y puedes comprobarlo por ti misma. Al golpear la sandía se pueden obtener dos resultados: un sonido hueco y rotundo u otro suave y con resonancia. En el primer caso estaríamos ante una fruta en su punto exacto de madurez, y en el segundo ante una que no lo está. Es posible que te resulte difícil distinguirlo en un primer momento, pero seguro que te será más sencillo si comparas los sonidos de diferentes piezas de sandía

+ El aspecto

En el caso de las sandías no sientas predilección por las que más brillo tengan porque no es un buen indicativo. Escoge las piezas oscuras, con poco brillo y uniformidad en la corteza (que no tengan demasiadas manchas o vetas diferentes). Esto significará que están más maduras que las que presentan un color vivo, brillante y con manchas. 

Sabiendo toda estas pautas, ahora solo queda que te fijes en ellas cuando vayas a hacerte con una sandía. Es posible que, al principio, no te resulte fácil pero con el conjunto de características que te acabamos de contar y la experiencia seguro que te acabas haciendo con las mejores piezas de la frutería. Y después de eso, ¡solo te quedará disfrutarla!