Cómo saber si un kiwi está maduro y aprovechar todos sus beneficios

Escoge esta fruta en su punto perfecto para comer

Laura García
Laura García Periodista

Cuando escuchamos la palabra kiwi enseguida nos viene a la mente esa fruta tan característica con un color y un sabor tan particular. El kiwi posee numerosos beneficios para el organismo y por eso es importantísimo incorporarlo a tu dieta si aún no lo has hecho. Además, puede servir de gran ayuda para la elaboración de muchos platos, sobre todo para postres.

Pero, como ocurre con otras muchas frutas, debemos ser capaces de escoger el kiwi en su punto perfecto para poder disfrutar de su sabor cítrico y aprovechar todos sus beneficios, ¿verdad? ¡Tranquila! Vamos a explicarte cómo saber si un kiwi está maduro, así que presta mucha atención a los factores que debes tener en cuenta. 

Trucos para saber si un kiwi está maduro

+ La piel

Lo primero que debes hacer es fijarte en que la piel del kiwi sea lisa, con una capa de pelo uniforme y de color marrón brillante. El kiwi que aún no ha madurado tendrá un tono más verdoso que marrón. Además, no debe tener decoloraciones, manchas o arrugas que llamen la atención. Esto solo puede indicar que la fruta está pasada o que no está madurando de forma uniforme. 

+ El tacto

Si utilizamos el pulgar para presionar levemente el kiwi (también podemos hacerlo con la palma de la mano) notaremos si está blando o tira a duro. En el primer caso es posible que, si se nos hunde demasiado, esté pasado y en el segundo, si no somos capaces de ejercer presión prácticamente será señal de que está demasiado duro y debemos esperar un poco. Por lo que el punto perfecto será si se hunde ligeramente.

+ El olor

Otro de los indicativos de si el kiwi está listo para comer o no es su aroma. Aunque tenemos que reconocer que también es el más difícil de apreciar. Si acercamos la nariz es posible que lo distingamos. Debe ser un olor tirando a cítrico más que a dulzón pues esto último puede significar que está más pasado que en su punto. 

Si, por algún motivo, te has hecho con algunos que no están del todo maduros, ¡no te preocupes! Puedes hacer que maduren en casa. Solamente necesitarás dejarlos unos días en un frutero (o en una bolsa de plástico) a temperatura ambiente y esperar a que maduren. Eso sí, ¡ahí va una recomendación! Es mejor que vayas revisándolos cada poco tiempo (cada día, por ejemplo) para que no se te pasen demasiado.

Beneficios de incorporar el kiwi a tu dieta

Como decíamos al principio, el kiwi es una de esas frutas que debes tener en tu alimentación sí o sí para aprovechar todas sus propiedades. Uno de sus principales beneficios, y generalmente el más conocido, es que puede ayudarnos con la digestión y favorecer el tránsito intestinal para reducir el estreñimiento. Pero no es el único, tiene muchos más. 

El kiwi posee gran cantidad de hierro (ayuda a reducir la anemia), ácido fólico y vitamina C para nutrir nuestras defensas y así estar preparadas frente a cualquier resfriado o virus. Pero además, gracias a la cantidad de agua que posee, evita la retención de líquidos, sacia el apetito, es diurético y ayuda a perder peso. 

Otro de los beneficios que te puede aportar el kiwi es ayudarte a estar más relajada, pues reduce el estrés y los nervios gracias a la gran cantidad de vitamina C que posee. Además, ejerce una función de filtro contra los rayos ultravioleta y mejora el funcionamiento de los órganos y la circulación sanguínea actuando frente al colesterol en sangre. Como ves, ¡son todo ventajas! 

Por si esto fuera poco, debes saber que el kiwi no solo nos ayuda en el interior. También podemos aprovecharnos de sus múltiples propiedades a nivel exterior ya que hidrata el cabello y promueve la regeneración celular para permitir que tu piel luzca brillante y joven. Puede ayudarte a borrar manchas, cicatrices o marcas de acné. ¡Increíble!