Cómo saber si la fruta de la pasión o maracuyá está madura: elige con acierto

Disfruta de un maracuyá en su punto y listo para comer con estos tips

L.D

Cómo saber si la fruta de la pasión está madura

La fruta de la pasión es una fruta originaria de Centroamérica y América del Sur, aunque es posible que tú la conozcas por su otro nombre: maracuyá. Proviene de una planta con una flor muy llamativa: la pasionaria. De ahí la relación con su nombre. Además, cuenta con un aspecto sorprendentemente original y posee mucho aroma y un sabor ligeramente ácido. La forma de comerla es abriéndola por la mitad y sacando el contenido de su interior. Su jugo puede aprovecharse para elaborar infinidad de platos y cócteles.

Sin embargo, no todo lo bueno que posee la fruta de la pasión se puede observar a simple vista pues cuenta con multitud de beneficios y propiedades, entre ellas vitaminas, fósforo, magnesio, potasio y una gran cantidad de fibra. Pero, tranquila, de todos estos beneficios te hablaremos más abajo con detalle.

Lo que le sucede a la fruta de la pasión -como pasa con otras muchas frutas- es que saber detectar cuándo es el mejor momento para comerla resulta, en ocasiones, algo un poco complicado. ¿Sabrías reconocer cuándo la fruta de la pasión o maracuyá está madura y en su punto? Con algunos trucos que vamos a darte a continuación te resultará mucho más sencillo. ¡Toma nota!

3 trucos para saber si la fruta de la pasión está en su punto para comer

¿Está el maracuyá listo para comer? Trucos para saberlo

1 Fíjate en su cáscara

Al contrario de lo que solemos pensar, la cáscara brillante y lisa de esta fruta nos indica que aún no está madura. Será cuando esté algo arrugada cuando mejor podamos disfrutar de ella porque esté en su punto. Además se suele cumplir que, cuando está más lisa y brillante, también está más verde. Por tanto, debemos esperar a que cambie de color.

Es importante destacar que, aunque la cáscara deba estar más bien arrugada, no debemos dejar que se ponga color café pues esto nos indicará que ha madurado demasiado y seguramente no podamos comérnosla porque esté pasada

2 Huélela

A través del olor de la fruta podemos saber si esta está madura o no. Si olemos el maracuyá y notamos aromas tropicales significa que está en su punto. Sin embargo, si no huele a nada es probable que sea porque no está aún madura y su sabor vaya a ser insípido o bastante ácido.

3 Agítala

Cuando agitemos la fruta de la pasión notaremos si existe mucha presión en su interior o si, por el contrario, no hay nada de líquido. Si nos encontramos en el primer caso será señal de que hay muchas semillas en su interior y estará perfecta para comer. Si es el segundo caso significará que aún no hay suficiente pulpa para comerla.

¿Qué beneficios aporta el maracuyá?

Beneficios de la fruta de la pasión o maracuyá

La fruta de la pasión o maracuyá cuenta con un alto valor nutricional en el que podemos destacar una alta dosis de vitamina A y C, minerales, potasio, fósforo, magnesio y un alto contenido en fibra. Por tanto, si consumes esta fruta frecuentemente estarás aportando a tu organismo muchísimas propiedades que le beneficiarán en diversos sentidos. ¡Vamos a ver algunos de ellos! 

La fruta de la pasión actúa como vasodilatador, por lo que comiéndola conseguirás reducir la presión arterial y mejorar tu salud vascular. El maracuyá también ayudará a prevenir el crecimiento de células cancerosas, a disminuir la inflamación, a optimizar la circulación y a mejorar la salud de tu piel.

Una de las propiedades más destacables e increíbles que posee esta fruta es la gran cantidad de antioxidantes que posee y que sirven para retrasar y reducir los efectos del envejecimiento además de favorecer la buena salud de la vista. De esta forma, con su consumo mejorarás tu visión nocturna, la fatiga y agudeza visual, la sequedad ocular, reducirás el riesgo de enfermedades visuales como cataratas o glaucoma y también de enfermedades cardiovasculares.

¿Y a ti? ¿Te gusta la fruta de la pasión? Ahora que ya has aprendido a detectar si está madura y lista para comer, ya no tienes excusa para consumirla y beneficiarte de todas estas propiedades. ¿Lo mejor de todo? ¡Esta riquísima! ¡A disfrutar! ¡Ñam, ñam!