Consejos para aprovechar la comida que tienes en casa en una cuarentena

Recetas y trucos para que los productos te duren mucho más tiempo

Laura García
Laura García Periodista

Puede parecer que la gente a la que no le gusta cocinar y los muy muy cocinillas no tienen nada en común a la hora de ponerse manos a la obra pero lo cierto es que sí. Todos tenemos algo en común: querer aprovechar la compra al máximo. En algunas ocasiones acudimos al supermercado, llenamos el carro hasta arriba y en un abrir y cerrar de ojos parece que toda la compra ha desaparecido. Saber aprovechar cada cosa que compramos y exprimirla al máximo es un gran recurso para ahorrarnos dinero. 

Sin embargo, si esto es importante en nuestra vida normal diaria, existe un motivo mayor para aprovechar todo lo que tenemos en casa: la cuarentena. Debemos hacer un ejercicio de reflexión para ser conscientes de lo que realmente necesitamos comprar. Esta será la forma de que todos tengamos acceso a los recursos sin comprar impulsivamente y de que, además, no se nos estropee nada en casa, cocinemos con variedad y, a la vez, no desperdiciemos nada. 

Pero, ¿en qué consiste la cocina de aprovechamiento exactamente? Es una opción culinaria que, como su propio nombre indica, consiste en sacar el máximo partido a todos los ingredientes, pudiendo hacer con los mismos y los recursos de la cocina más de un plato, sin desperdiciar nada y aplazando, por tanto, la necesidad de ir a la compra. Existen muchas formas de aprovechar la comida que tenemos en casa y cómo cocinarla. En Diario Femenino te traemos algunos trucos y consejos para aprovechar la comida que tienes en casa en una cuarentena. ¡Empezamos! 

Trucos para aprovechar la comida durante la cuarentena

+ Caldos y sopas

Debes tener en mente que cualquier tipo de agua que uses para cocer puedes aprovecharla y no sirve de nada tirarla al acabar. ¡Vamos a poner varios ejemplos! Si eres una fan del brócoli y has cocido unas raciones, no debes tirar el agua sobrante. Eso sí, asegúrate de lavarlo bien antes de meterlo a cocer. 

Con el agua vas a poder hacer una sopa con fideos llenísima de sabor. Para ello, pon a hacer tu sopa normal y añádele el caldo de brócoli cuando esté hirviendo. Tendrás mucha más cantidad, con igual o más sabor y estarás aprovechando ese agua que hemos utilizado para cocer.

Por otra parte, si cocemos algún tipo de pescado o marisco nos sucederá lo mismo. Esta vez, te pondremos otro ejemplo. En lugar de utilizarlo para una sopa podremos utilizarlo para una riquísima paella o fideua. El arroz es algo que muchos tenemos en casa, es barato y siempre es una gran opción para cocinar para muchos. De esta manera y añadiendo alguno de los 'bichos' cocinados nos quedará una riquísima opción en la que estaremos aprovechando y sacando la máxima opción a prácticamente todos los ingredientes. 

+ Congelar siempre es una opción

Si tienes mucha comida, fruta y verdura perecedera no olvides que congelar siempre es una opción. Para empezar, puedes trocear la fruta y congelar parte de ella. Vale, quizás no sea igual pero ¿mejor que tirarla? En primer lugar te comerás la fruta que está en la nevera y la congelada podrás comértela más tarde. También es importante tener presente que estando en casa vamos a tender a picar entre horas. Por eso es importante que tengas recursos sanos si te entra hambre a media mañana. Tener la fruta preparada y cortada será una buena opción. 

Con respecto a la fruta recuerda que no hace falta comerla tal y como conocemos las piezas. Podemos jugar con la imaginación si vemos que una pieza está un poco fea (por ejemplo, un plátano muy maduro) y antes de tirarlo hacer una macedonia, un batido o incluso incluirlo en un bizcocho para endulzar y ahorrarnos añadirle azúcar procesado. 

+ Raciona y reparte bien las cantidades

Con cabeza. No se trata de darte un atracón ni de que te mueras de hambre, se trata de organizar los platos con cabeza. Vamos a ponerte un ejemplo. Si tienes una bandeja de filetes es posible que tiendas a hacerlos todos y a comértelos repartidos en diferentes días pero, ¿cuántos al día? ¿Te comerás tres si te apetece? Quizás, antes de atracarte a filetes, puedas repartir bien la cantidad de carne que vas a comer y complementarla con otro tipo de alimentos. Dos filetes de pollo con verdura o legumbres será una gran opción. Repartirlo de esta manera te permitirá organizarte la carne para congelarla y que no se te estropee nada. 

+ Añadir arroz o huevo siempre es una gran opción

Hay muchos platos que pueden complementarse de una manera sencilla, barata y rápida. Vamos a imaginar que has hecho pollo al curry, has comido un par de días pero aún te ha sobrado un poco. Sin embargo, no demasiado. Añadir otro alimento para completar ese plato por ejemplo, en este caso el arroz, y hacerlo plato único para otro día es una de las mejores formas de aprovechar la comida. Con otros platos, como el pisto, podemos añadir un huevo poché. 

+ Los platos de aprovechamiento de siempre 

No hay alimento que se vaya a estropear que no se pueda preparar en una tortilla, en una lasaña, en una pizza, en croquetas, empanada o empanadilla. Al final, son las típicas comidas y cenas en las que puedes aprovechar de todo. Si el objetivo es alargar la vida de ese producto y, a la vez, inventarte platos para toda la familia, sin duda esta es una gran opción. En alguna de las opciones solo tendrás que añadir huevos. En otra bechamel y en las otras un poco de pisto, tomate, cebollita o verduras variadas. ¡Todo es inventar y probar! 

+ Las patatas

Es uno de los ingredientes que nunca falta en casa (además, por sacos) que además de ser versátil y sano nos puede dar una gran variedad de opciones. Podemos hacer patatas en guiso, hervidas (que, además, ¡son muy sanas!), fritas (para darnos un capricho), hacer puré para acompañar, cocerlas para una ensalada, hacerlas panaderas con algunas especias, rellenas… Las posibilidades de plato son infinitas. Solo necesitas abrir la nevera y pensar qué quieres gastar junto a tus patatas. Aunque solo sea queso rallado, ¡tendrás un plato riquísimo y estarás aprovechando ingredientes al máximo!

+ Si te sobra pan

El pan es algo perecedero que no suele durar más de un día o dos. ¿Qué hacer si has comprado demasiadas barras de pan? Por suerte, es un producto que se puede aprovechar fácilmente. En primer lugar (y antes de que se te ponga duro) córtalo en trozos grandes y por la mitad y congélalo para tener barritas de pan para desayunar. ¡Te dará para varios días! 

En segundo lugar, puedes rallarlo. El pan rallado aguanta mucho más si lo guardamos bien en un bote o tupper hermético y puedes utilizarlo para unos futuros filetes empanados o croquetas. ¡Muy bien aprovechado! Por otra parte, tampoco es mala opción utilizar ese tipo de pan para hacer unas tostas. Córtalo de forma diagonal y añade lo que tengas en la nevera por encima: una salsita (tomate, mayonesa, aceite…), algún ingrediente que le pegue (pavo, jamón, atún…) y un toque de queso, por ejemplo. ¡Creatividad al poder! 

¡Y listo! Ahora ya sabes cómo aprovechar bien la comida durante una cuarentena

Puedes leer más artículos similares a Consejos para aprovechar la comida que tienes en casa en una cuarentena, en la categoría de Casera en Diario Femenino.