Historias de amor de Walt Disney: el amor es un cuento

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

A los niños les encanta escuchar historias de amor en los cuentos. Avaladas por una larga tradición oral, Walt Disney nos deleita en sus películas infantiles con multitud de cuentos de príncipes y princesas; más de príncipes que de princesas, a decir verdad. Sin entrar a valorar la caducidad de esas historias de amor que tal vez necesiten cierta revisión de los roles adjudicados a mujeres y hombres, hacemos un repaso por algunas de las más apasionantes historias de amor de Walt Disney.

7 historias de amor de Disney

1 La sirenita. Esta es la historia de Ariel, una princesa sirena que vive bajo el mar y cuyo mayor deseo es disponer de piernas. Toda una historia de amor prohibido entre una habitante del mar y un atractivo príncipe humano.

2 Pocahontas. Basada de alguna manera en una historia real, Pocahontas es una muchacha indígena que se enamora de uno de esos conquistadores del nuevo mundo, John Smith. Advertimos que se trata de una historia de amor con final triste.

3 Blancanieves. La de Blancanieves es una conmovedora historia de amor idealizado. Una princesa cuyo único objetivo en la vida es encontrar a su príncipe azul y que mientras espera se entretiene con los siete enanitos.

4 La cenicienta. No existen diferencias sociales que impidan esta historia de amor entre una muchacha maltratada por su madrasta y un apuesto príncipe fetichista que anda buscando al amor de su vida a través de un zapato de cristal.

5 El jorobado de Notre Dame. Una curiosa historia de amor imposible que se convierte en amistad entre el jorobado Quasimodo y la hermosa gitana Esmeralda. Lo más destacado de la película es sin duda que, por fin, unas gárgolas de una catedral cobran vida tal y como amenazan hacer desde hace siglos.

6 La bella y la bestia. A modo de fábula ejemplarizante, Disney lanza un claro mensaje en esta película y es que la belleza está en el interior. Aunque lo cierto es que el final resulta un tanto contradictorio con el contenido, pues la bestia vuelve a recobrar su figura de apuesto príncipe.

7 La bella durmiente. La bella Aurora padecía algún trastorno del sueño, o bien se pinchó con el uso de una rueca y puso en marcha una maldición. El caso es que se quedó durmiendo un sueño por toda la eternidad. Pero como la eternidad no dura para siempre, un buen día tuvo la suerte de que un príncipe con tendencias necrófilas la besó y consiguió despertarla.