5 razones para NO mudarte con tu pareja

Teresa Guerra

Compartir piso con tu pareja es una decisión dura de tomar para mujeres y hombres. Significa dar un gran paso en la relación, así que lo mejor es olvidarse de charlas sobre si estáis preparados para darlo y aceptar que hay pequeñas cosas que nunca volverán a ser iguales.

Ruidos corporales que no estás lista para oír

Convivir con tu novio te hará darte cuenta de que es un humano más y que, como tal, hay ciertos aires que escapan de su cuerpo en los momentos más insospechados. Con la primera gastroenteritis pondréis a prueba la relación.

Vía: Izaping

Adiós a la libertad

Salir, entrar, dejar la cama sin hacer o los platos sin limpiar… pequeños caprichos que ya no están a tu alcance. Incluso si no buscas controlar a tu pareja, sabrás sus horarios y costumbres mejor que su madre, y él los tuyos.

Vía: bucannegro

Compartir armario, ¿igualdad?

A la hora de repartir el espacio empezará la primera lucha: si quieres igualdad, tendrás que luchar por acomodar todos tus zapatos y vestidos en unos míseros cajones mientras ves cómo en su lado sobran decenas de perchas.

Vïa: cosmohispano

Románticas peleas por el papel higiénico

Hacer la compra será vuestra nueva aventura. Y que coincida un día en que se os haya olvidado comprar papel higiénico con una urgencia en el baño, es sólo cuestión de tiempo. La pelea está servida.

Vía: Animegos

Manías: de adorables a desquiciantes

Los pequeños tics y manías que antes te enternecían pasarán a ponerte nerviosa, después de compartir un pequeño espacio días y días. Sólo hay dos soluciones: comprometerse a corregir las más graves o empezar otra mudanza.

Vía: matando-el-tiempo-en-linea