Estoy loca por él, pero me cae mal

Laura Sánchez

Estoy loca por él, pero me cae mal

El amor, la pasión y el deseo están llenos de contradicciones, de sentimientos irracionales que no podemos controlar, ni mucho menos explicar. La atracción irrefrenable es algo que tenemos que asumir que escapa a nuestro control, pero no por ello vamos a dejar de buscar una solución a esas situaciones sentimentales que pueden complicarnos la existencia. Hay una situación especialemente conflictiva en el mundo de las relaciones y es cuando te enamoras locamente de un hombre que ni siquiera te cae bien. ¿Cómo actuar?

Cuando no soportas al amor de tu vida

No se trata de que no soportes sus manías típicas masculinas, ni su querencia a ocupar todo el sofá, ni esa mala costumbre que tiene de no responderte los Whatsapp, ni de que no sea tu tipo físicamente. Se trata de que ese hombre del que te has enamorado no te cae bien. No te gusta su personalidad, no te gusta su comportamiento y no te gusta su forma de ser.

Aún así, no puedes resistirte a quedar con él una y otra vez cada vez que te llama. Y si no te llama, tú te encargas de buscarle, porque en vuestros encuentros saltan chispas y parece el único hombre capaz de despertar tu lado más pasional, capaz de hacerte sentir con una intensidad que tenías olvidada.

Y es que por más que nos empeñemos en idealizar el amor, en recurrir a esos amores platónicos como medicina contra la soledad, o incluso por más que intentemos convencernos de que no necesitamos a un hombre a nuestro lado para nada, la atracción sexual es más poderosa que cualquier ejercicio de autoafirmación o desarrollo personal.

Caer en la tentación

No dejas de preguntarte por qué compartes tu tiempo con un hombre que no te aporta nada a nivel intelectual, ni personal, ni social. Un hombre con el que ni se te pasa por la cabeza la idea de la convivencia, ni mucho menos la de formar una familia. ¿Acaso estás perdiendo el tiempo?

Todo depende del momento de la vida en que te encuentres, de las circunstancias personales que estés viviendo en este momento y de tus verdaderas necesidades. Si has tenido que empezar de cero y no te apetece tener una relación seria, sin duda ese es el hombre adecuado. Si consigue hacerte sentir emociones intensas y apasionadas, poco importa que te caiga mal, ya los antiguos romanos eran partidarios del "carpe diem".

Si por el contrario, lo que estás buscando es una estabilidad emocional, una pareja con la que compartir un proyecto de vida, definitivamente, no estás en el camino correcto. Deshecha la idea de hacerle cambiar y que se asemeje más a lo que tú quieres, pero nadie ha dicho que no puedas seguir disfrutando de esa atracción sexual mientras tu príncipe azul se decide a aparecer.