Las parejas que se hablan como niños no son tan cursis como se piensa

¿Por qué los miembros de una pareja utilizan un lenguaje y tono tan infantil?

María Fernández

Las parejas que se hablan como niños no son tan cursis como se piensa

A nadie le gusta admitirlo, pero todos lo hemos hecho cuando hemos tenido pareja. ¿Alguna vez te has descubierto hablando a tu novio o novia como si fuera un bebé de tres meses (mes arriba, mes abajo)? Desde fuera, da mucha vergüenza ajena y un poco de ganas de vomitar pero, aún así, no puedes evitarlo cuando estás enamorado. Las parejas que se hablan como niños no son tan cursis como se piensa. No te preocupes, porque más allá de pedirte que dejes de utilizar ese tono idiotizador, te animaremos a que sigas haciéndolo. 

¿Por qué las parejas se hablan como si fueran niños?

Bebé, cariñito, osito, muñeca… ¿Cómo llamas tú a tu novio o novia? Muchos de los sobrenombres que utilizan las parejas para denominarse en la intimidad (y a veces incluso fuera de ella), hacen referencia a la más tierna infancia. Puede considerarse un lenguaje muy romántico y tierno que siempre viene acompañado de un tono cariñoso, pero lo cierto es que haciendo un análisis que no necesita ser demasiado profundo, es fácil darse cuenta de que hacen alusión a la niñez o a cosas blanditas y muy dulces.

¿Por qué las parejas se hablan como niños?

No es casualidad que todas (o casi todas) las parejas del mundo utilicen este tipo de palabras infantiles. Y es que este tipo de muestras de cariño nos transportan directamente a nuestra primera experiencia en el amor: el de nuestros padres o personas que nos cuidaron en la infancia. Este primer amor sentó las bases sobre nuestra forma de entender las relaciones afectuosas, por lo que no es extraño que, de forma automática, acabe saliendo cuando nos enamoramos.

La relación entre el amor de pareja y el familiar

El amor entre una pareja y el amor familiar están muy relacionados en nuestro cerebro porque se involucran los mismos neurotransmisores. Por ejemplo, la dopamina está totalmente relacionada con el placer y la alegría, por lo que su nivel se incrementa tanto cuando pasas tiempo con la persona a la que amas como cuando una madre y su hijo se abrazan.

Por otro lado, se segrega feniletilamina, que es conocida como la droga del amor que nuestro propio cuerpo fabrica. Además, la oxitocina aumenta con el contacto físico ya sea romántico como maternal. Si la reacción bioquímica entre estos dos tipos de amores es similar, nuestro cerebro las va a relacionar de alguna manera, por ejemplo, a través de cómo nos dirigimos a la persona amada.  

La relación entre el amor de pareja y el familiar

Este tipo de lenguaje ñoño nos transmite una sensación de protección y consuelo, como las que nos procuraban nuestros padres. Cuando escuchamos que alguien nos habla de esta forma, aunque pueda resultar un poco cursi, nuestro cerebro le considera una persona especial. Por eso, sirve para mostrar el amor que sientes por tu pareja, pero también para que ella te vea como esa persona en la que puede confiar.

Es complicado escapar de este tono y discurso tan cursi cuando se está verdaderamente enamorado. Y tú, ¿qué palabras ñoñas utilizas para comunicarte con tu pareja?