Mujeres y hombres: ellos y la PlayStation

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Mujeres y hombres y la PlayStation

"No sin mi PlayStation" podría ser el título de una dramática y emotiva historia en la que una relación de pareja pende de un hilo a cuenta de la dichosa maquinita. Has tenido un día horrible, de esos de los que crees que nunca van a terminar. Pero al fin termina y, de camino a casa, piensas en lo reconfortante que será acurrucarte en el sofá mientras tu chico te abraza y te consuela. No, de ninguna manera se te ha ocurrido pensar que tu chico estará abducido por uno de sus hobbies preferidos, motivo recurrente de las discusiones de pareja.

La capacidad de concentración de los hombres

El caso es que llegas a casa y tu chico ni te saluda. Se limita a hacer un leve movimiento de cabeza que lo dice todo: "hola cariño, qué tal te ha ido el día. Un beso". No puedes molestarle ahora con tus tonterías, porque está completamente concentrado en el mando de la PlayStation viviendo quién sabe qué apasionantes aventuras. Así es como se entretiene tu novio, qué le vamos a hacer.

No es que las mujeres no juguemos a los videojuegos, es que no teníamos ni idea que ese preciso momento en el que los hombres están jugando fuera el único momento en el que sacan a la luz su capacidad de concentración. Que es mucha, por otra parte. Así que no nos queda más remedio que desmontar todas esas elaboradas teorías excusando a los hombres que no saben escuchar a las mujeres porque no tienen el don de la concentración.

No es que no sepan concentrarse, es que se limitan a utilizarlo en momentos concretos como cuando están con la PlayStation o viendo un partido de fútbol. Cualquier mujer sabe que su novio es perfectamente capaz de prestar atención sin pestañear y captar hasta el más mínimo detalle. Pero no, ellos no pueden escuchar.

La importancia de la PlayStation para un hombre

A ciertas edades una sigue preguntándose por qué las mujeres vamos evolucionando en la vida y cambiando de hobbies según nuestras necesidades mientras que los hombres siguen ligados a los videojuegos. Cabe deducir que de la misma forma que el Cola Cao no es solo para niños, el bocadillo de Nutella no tiene por qué quedarse en la infancia y la PlayStation acompañará a tu chico a lo largo de toda su vida. Así es.

Da igual si te gusta poco o mucho que tu chico se pase las tardes del sábado jugando con la Play, porque se trata de una fiel compañera con la que no puedes competir. Así que si no puedes con tu enemigo, únete a él. Con esto no queremos decir que te pongas a jugar con tu chico si no te motivan nada esos juegos, pero siempre se puede negociar, como todo en la convivencia, los ratos que pasáis con vuestros hobbies particulares.

Tu chico tiene tanto derecho a evadirse del mundo jugando con la Play como tú cuando te tiras en el sofá a leer un libro o dejas todo de lado para ver tu serie favorita. Y por más que su afición te ponga los nervios de punta, nunca, nunca, nunca, le des a elegir entre la Play y vuestra relación. Solo por si acaso.