Suegras: cinco consejos para mantenerlas a raya

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Dos personas que se enamoran y que deciden embarcarse en una relación de pareja deben hacer frente a muchos obstáculos. Erróneamente se suele colocar a la rutina como el principal agente para desestabilizar a una pareja, pero nada de eso. El peor enemigo de la pareja es la suegra. Tenemos cinco consejos para mantener a raya a las suegras.

Cómo mantener a raya a tu suegra

Cupido elige con mejor o peor tino a nuestra pareja y a nosotras no nos queda más remedio que aceptar esa elección. Pero una cosa es aceptar a nuestra pareja y otra cosa es aceptar que el galán viene con una madre entrometida dispuesta a intervenir en la relación de pareja. Hay formas de evitar que la suegra forma parte de esa relación.

1 Emigra. La solución más evidente a la gran mayoría de los problemas de pareja es emigrar, poner distancia entre la pareja y la suegra. Algo que no se siempre se puede hacer, pero que merece la pena planteárselo y buscar todas las opciones posibles que añadan kilómetros entre tu casa y la casa de tu suegra.

2 Ignora. Si no puedes emigrar, puedes empezar a ignorar a tu suegra. Con ignorar no decimos evitar, que tal vez no puedas hacerlo. Pero sabiendo que tu suegra es una persona tóxica, cuando estés con ella rodéate de una capa de indiferencia hacia sus chantajes emocionales y sus puñaladas verbales.

3 Marido. Tu marido es el principal culpable de que tengáis problemas de pareja a causa de la suegra. Tu suegra puede ser Maléfica en persona, pero su actitud se la consiente su hijo. Habla con tu marido y sin necesidad de dar un ultimátum recuérdale que adopte un papel activo en la gestión de las relaciones con su madre.

4 Negociación. Puedes negociar con tu marido las condiciones de las relaciones familiares. Bodas, cumpleaños, bautizos, domingos y demás eventos que a ellos les encanta celebrar y que a ti no te hacen tanta gracia. Si eres una persona tímida tienes la excusa perfecta para saltarte esos eventos. Si no, busca un empleo extra que te mantenga atada a tus obligaciones laborales. El trabajo es sagrado.

5 Imposiciones. Cuando todo lo anterior falla, cuando sigues teniendo que aguantar a tu suegra, solo te queda aplicar medidas dictatoriales. Haz imposiciones dentro de la pareja. No está escrito en ningún lado que haya que ir todos los domingos a comer a casa de la suegra. Y si está escrito, es el momento de borrarlo.