Combate las zonas grasas de la cara: cómo lograr una piel perfecta

Teresa Guerra

 Cuidado facial zonas grasas

La limpieza facial no sólo nos ayuda a eliminar los restos de maquillaje y las impurezas diarias, sino que ayuda a regular la producción de grasa de la piel. Por eso es especialmente importante insistir en las zonas más conflictivas, en las que la producción de sebo es mayor, aumentando el riesgo de que aparezcan problemas como granos o puntos negros.

La mejor vía para conseguir el equilibrio en nuestra piel debemos conocer cuáles son las zonas más sensibles para tratarlas con especial atención. La denominada “zona T” está formada por la frente, la nariz y la barbilla, y ahí donde se concentran las áreas más grasas, a las que debemos aplicar una especial atención.

Consecuencias del exceso de grasa en la piel

En estas zonas grasas debemos llevar a cabo medidas de cuidado facial específicas para evitar que la grasa se acumule. En primer lugar, al realizar una limpieza facial, es necesario que apliquemos con cuidado la leche limpiadora o jabón, y retirándola con cuidado. Si frotamos la piel con demasiada insistencia podemos dañarla si existen espinillas, además de estimular las células que producen la grasa de la piel.

A continuación debemos aplicar tónico y completar el cuidado diario aplicando crema hidratante, que debe ser ligera y de base acuosa para una mejor absorción. En las zonas grasas de la piel no debemos aplicar nunca productos que puedan incrementar la sensación de grasa, como aceites, ya que agravaríamos el problema.

Recuerda que en estas zonas aparecen con mucha mayor facilidad granos y puntos negros, especialmente en la nariz. Para eliminarlos hay que seguir algunos pasos imprescindibles, recurriendo a bandas específicas en el caso de los puntos negros, y extrayendo con mucho cuidado el pus en el caso de las espinillas. Con estas medidas se pueden atender apropiadamente las necesidades de la piel en las zonas grasas de la cara.