Cómo aplicar leche limpiadora de la cara o desmaquillante facial

Paso a paso para echarte la leche limpiadora

Teresa Guerra

En el proceso de realizar nuestra limpieza facial diaria, saber cómo aplicar leche limpiadora de la cara es el primer paso y del que depende el éxito de la operación. Si usamos este tipo de desmaquillante facial correctamente estaremos ayudando a la piel a librarse de las impurezas y recibir con mayor profundidad los tratamientos que queramos aplicar a continuación.

Muchas han convertido este paso de la limpieza facial en una rutina casi automática. Pero, ¿estás segura de que te estás echando bien la leche limpiadora? Solo así conseguirás que tu piel se aproveche de todos sus beneficios.

¿Para qué sirve la leche limpiadora?

La función de la leche limpiadora es, como su propio nombre indica, la de limpiar el cutis. Su objetivo es retirar todas las impurezas que se acumulan sobre la cara a lo largo del día entre las que se encuentra suciedad, polvo, grasa, etc. En caso de no hacerlo, toda esta contaminación puede ir acumulándose en los poros, lo que causará una pequeña infección que saldrá a la superficie en forma de grano.

La leche limpiadora no se trata solo de una crema desmaquillante sino de un producto de limpieza facial. Por eso, debes aplicarla incluso si no has usado maquillaje para que la piel pueda respirar sin impurezas que la obstruyan.

Paso a paso: Cómo aplicar la leche limpiadora de la cara

Por ese motivo nuestro ritual de limpieza facial diario debe comenzar siempre con la aplicación de la leche limpiadora sobre la superficie de la cara y el cuello. Te contamos cómo echarla correctamente paso a paso.

1 Cuidado con el pelo

Retírate el pelo para que no se ensucie con los productos para el rostro. Para impedir que los mechones de pelo se te vengan a la cara, puedes utilizar algún tipo de turbante o diadema. Otra opción es enrollarte una toalla, como haces al salir de la ducha, o hacerte una coleta o un moño.

Antes de empezar con la rutina limpiadora, lávate bien las manos.

2 Extiende la leche limpiadora por la piel

Según la marca que utilices, es posible que tengas que humedecerte ligeramente el rostro antes de empezar. Coge la leche limpiadora que vayas a utilizar para tu limpieza facial y échate un poco de producto en los dedos.

Con suavidad, extiende la leche limpiadora hasta que cubra el rostro por completo, incidiendo en las zonas más difíciles de alcanzar Utiliza las yemas de los dedos (nunca las uñas) para realizarte un masaje facial durante unos segundos.

3 Retira el desmaquillante

Después de este masaje, con el que eliminarás toda la suciedad de tu piel, puedes empezar a retirar el desmaquillante.

Para ello, utiliza un disco de algodón húmedo y limpio. Realiza el movimiento siempre de dentro hacia afuera y de abajo hacia arriba, pues de esta forma estaremos realizando también ejercicios de gimnasia facial.

Otra opción es retirar la crema con agua o una esponja húmeda, lo que favorecerá la hidratación de la piel.

4 Lava la cara con agua

Si sientes que tu piel se ha quedado un poco tirante después de aplicar la leche limpiadora o que hay restos de producto, puedes coger un poco más de agua entre las manos y llevártela a la cara. Este es un paso opcional que te ayudará a sentir la piel más cómoda tras la limpieza.

Antes de continuar con el siguiente paso, sécate la cara con una toalla limpia. Asegúrate de que el tejido que utilices esté bien limpio, porque sino no habrá servido la limpieza anterior.

5 Hidrata la piel con tu crema habitual

Cuando tengas la piel seca, échate un poco de tu crema hidratante habitual. Extiéndetela por toda la superficie de tu cara realizando un masaje suave y circular. No tardarás en notar tu piel limpia y bien hidratada. También puedes echarte un poco de tónico facial. 

¿Qué producto de limpieza usar?

Cada piel requiere un tipo de limpieza diferente, ya que cada una tiene unas características y necesidades distintas. Aunque está bien guiarse por las recomendaciones de amigas o conocidas, debes buscar el tipo de desmaquillante que le sienta bien a tu piel en concreto.

+ La piel normal y mixta se limpia mejor con productos suaves como el agua micelar, que ayuda a mantener el equilibrio de la piel. Aplicada directamente con un algodón sobre la piel, algunos de estos desmaquillantes ni siquiera necesitan aclarado.

+ Si tienes la piel seca o sensible, el aceite desmaquillador te ayuda a nutrirla desde el interior y te deja una sensación de suavidad.

+ En el caso de las mujeres con piel grasa, la leche limpiadora ayuda a hacer una limpieza profunda de la grasa. Al aplicarte este tipo de producto te deja la sensación de una piel más seca y tirante. Busca siempre productos oil free para no tener una sensación grasienta en el rostro. Incluso, puedes buscar alguna leche que tenga también efecto exfoliante para arrastrar todas las impurezas de tus poros.

Sea cual sea la opción que elijas recuerda que lo más importante es realizar una limpieza a fondo y completarla con la aplicación de un buen tónico facial.

Y tú, ¿cómo cuidas tu piel? ¿Sabes aplicar leche limpiadora correctamente?