Qué diferencia hay entre piel mixta, piel seca y piel grasa

Cuidados que necesitas conocer de cada tipo de piel

Araceli Barrera Jácome

Todos deseamos mantener una piel saludable, limpia, hidratada y libre de acné, por lo que muchas veces decidimos comprar cremas o tratamientos para nuestra piel, que en ocasiones no funcionan o hasta empeoran un poco la situación. Esto no necesariamente sucede porque el tratamiento sea malo, sino porque no era el adecuado para nosotros por nuestro tipo de piel.

Por ello, es esencial conocer si nuestra piel es seca, normal (o mixta) o grasa, de esta forma al comprar una crema o un producto para aseo, sabremos qué es lo que necesitamos. En Diario Femenino hemos consultado con la doctora de Doctoranytime, Araceli Barrera Jácome, que nos ha contado qué diferencia hay entre piel mixta, piel seca y piel grasa; así como cada uno de sus cuidados. ¡No pierdas detalle! 

Los diferentes tipos de piel que existen y sus características

El tipo de piel de nuestra cara y cuerpo, depende en gran medida de nuestra herencia genética e influyen algunos factores ambientales como la cantidad de sol que recibe, el clima frío o seco, la alimentación y consumo de agua, así como malos hábitos como el tabaquismo. La ayuda de un dermatólogo puede ser muy útil para conocer nuestro tipo de piel predominante. Según un estudio de los diferentes tipos de piel, existen varios factores para identificarlos (según la dermis, la epidermis, o la secreciones). Ahora bien, podemos realizar una clasificación general dando algunas pistas que nos orientan a saber qué tipo de piel tenemos: 

+ Piel normal

Es el tipo de piel que no suele irritarse o enrojecerse con facilidad y tiene poros pequeños y brotes nulos u ocasionales de acné. Gracias a que la piel normal es suave y resistente, puede aceptar la mayoría de los principios activos ya que es equilibrada, pero es muy importante cuidarla de los rayos del sol para mantenerla. Los cambios hormonales que ocurren en la adolescencia, provocan que cambie. Este tipo de piel es muy común en los niños y en las poblaciones asiáticas.

+ Piel mixta

Como el nombre lo indica, en este tipo de piel se encuentra tanto la piel seca como la grasa, manifestándose principalmente en el rostro. Por increíble que parezca, este tipo de piel también es considerada una piel normal, debido a que todos poseemos glándulas sebáceas más prominentes y numerosas a nivel de la frente, nariz y barbilla, lo que constituye la denominada zona 'T'. Es por ello que estas regiones se caracterizan por tener mayor cantidad de grasa, en comparación con las mejillas, en donde se observa una piel normal o tendencia seca. La piel mixta necesita tratamientos específicos para hidratarla y protegerla que pueden ser encontrados muy fácilmente.

+ Piel grasa

Este tipo de piel es distinguible ya que luce oleosa y engrosada, suele tener los poros notorios y agrandados y un brillo constante en el rostro. Algunas personas con este tipo de piel pueden sufrir de acné que va de leve a severo, tanto en la cara como en el cuello, pecho, espalda y hombros. Además, en ocasiones, puede ser propensa a inflamarse o enrojecerse. Es necesario evitar la aplicación de cremas muy grasosas o densas, que, en combinación con el sebo, puede acarrear problemas severos.

+ Piel seca

A diferencia de la piel normal, este tipo de piel produce mucho menos sebo y carece parcialmente de los lípidos que se encargan de retener la humedad y formar la capa protectora llamada barrera cutánea, lo que la hace extremadamente proclive a la comezón. Todos en algún momento de nuestra vida podemos padecer de piel seca, por ejemplo, al exponerse al clima frío y seco del invierno, con el uso de agua muy caliente al ducharnos o por no usar crema lubricante.

Además, el envejecimiento del organismo genera una disminución de la producción de sebo y eventualmente la piel será más seca en la vejez. Los dermatólogos identifican la intensidad de la piel seca con base en los signos que presente, como piel frágil y áspera, con un color apagado, con descamación o una sensación rasposa en pies, manos, rodillas y codos, así como aparición de callosidades y grietas.

¿Cómo cuidar cada tipo de piel correctamente?

Como hemos mencionado antes, para que un producto del cuidado de la piel realmente funcione, debemos conocer nuestro tipo de piel y dado que cada tipo tiene sus propias necesidades, es importante visitar a un dermatólogo. Algunas de las recomendaciones que se aplican a cada tipo de piel incluyen:

+ Cuidados de la piel normal

Para mantener una piel normal es importante cuidarla de los rayos UV con un bloqueador solar, además de mantener una dieta saludable, evitando el exceso de grasas y un nivel de estrés muy bajo y libre de tabaquismo. El aseo puede realizarse con un jabón neutro, sin tallar la piel y aplicando una crema lubricante neutra de 1-2 veces diario.

+ Cómo cuidar la piel grasa

En esta variedad es importante mantener una rutina de limpieza adecuada, lavando la cara al menos 2 veces al día, en la mañana al despertar y en la noche antes de dormir.  Puede usarse jabón neutro o algunos con efecto astringente (por ejemplo, ácido salicílico), pero sin ser demasiado agresivos. Se aconseja escoger los cosméticos adecuados, que no generen más grasa, y para esto puede consultar a su dermatólogo. En cuanto a la alimentación, se ha observado que algunos pacientes con acné pueden tener un alto consumo de azúcares y harinas, por lo que se recomienda disminuir el consumo de éstos si tienes piel grasa.

+ Diferentes cuidados de la piel seca

Mantener una buena hidratación es esencial para la piel seca, consumiendo de 2 a 3 litros de agua diariamente. También es necesario el uso de productos que no sean agresivos para la misma, como limpiadores de fórmula suave y que contenga hidratantes, así como bálsamos, aceites y cremas faciales. No es recomendable usar exfoliantes con frecuencia, porque pueden incrementar la sensación de tirantez y la comezón.

+ Pasos para cuidar una piel mixta

Al igual que en los casos anteriores, también se puede hacer uso de un limpiador suave que humecta de forma ligera para generar una piel más saludable y limpia. La limpieza por las mañanas es esencial para eliminar el sebo que se genera durante la noche, se puede realizar con productos que contengan ácido salicílico, que es excelente para combatir la tendencia de acné, puntos negros y espinillas, además de eliminar el exceso de grasa. 

En conclusión, existen diferentes maneras de tratar cada tipo de piel, además de gran variedad de productos. Se puede acudir a una consulta de especialista en dermatología para que indique tratamientos directos en la piel, o le asesore sobre el uso de los cosméticos que son recomendables y que no provoquen ningún problema en usarlos.

Ahora que ya sabes la diferencia entre piel normal, piel grasa, piel seca y piel mixta, ¿cuál es tu tipo de piel? ¿te ha resultado útil el artículo? ¡Te leemos en los comentarios! 

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