Cuidado facial antes y después del sol: la importancia del protector solar

La crema de sol es imprescindible durante el verano

Teresa Guerra

Cuidado facial en verano con un protector solar

Si la piel tiene memoria, la cara es quien más se expone a recordarla, ya que junto con las manos son los lugares donde más se puede observar el paso del tiempo. El sol es lo que más afecta a este proceso, pues nos exponemos a una gran cantidad de radiaciones diariamente, de las cuales la más dañina es la de los rayos ultravioletas, y de las cuales tenemos que protegernos.

Las medidas de seguridad debemos tomarlas siempre que vayamos a exponernos al sol, y sea cual sea la estación, aunque es mucho más importante durante el verano, ya que los rayos solares inciden con más intensidad. Tras tomar el sol es igualmente importante que apliquemos algunas medidas adicionales para recuperar la hidratación y el estado previo de la cara.

El protector solar en el cuidado de la cara

Es necesario tener en cuenta una serie de cuidados faciales tanto antes como después de exponernos al sol. 

+ Cuidados antes de la exposición del sol

Al disponernos a salir al exterior es necesaria la protección solar, y más si vamos a tomar el sol de forma específica, en cuyo caso nunca debemos hacerlo en las horas de máxima incidencia solar. La crema de la cara debe ser de un factor mayor a la del resto del cuerpo, que debemos consultar según nuestro tipo de piel, y debe aplicarse un mínimo de veinte minutos antes de exponer la piel al sol, y siempre después de caba baño, aunque sea resistente al agua.

Cómo cuidar la cara con protector solar antes y después

+ ¿Y después de tomar el sol?

Del mismo modo, tras llegar a casa debemos aplicar aftersun, o si no disponemos de ello una buena crema hidratante. Además la limpieza facial es especialmente importante en este caso, ya que cuanto más tiempo pasemos bajo las agresiones externas más fácil es que se acumulen impurezas en los poros, que debemos eliminar mediante un tratamiento adecuado para impedir que se formen puntos negros.

Si los efectos del sol han llegado a causar o empeorar problemas como la aparición de arrugas o manchas podemos recurrir a tratamientos como la exposición o el peeling químico. Estas medidas se deben realizar con precaución ya que si la piel está en un estado muy sensible puede dañarla.