¿Qué son esos puntos rojos en la piel? ¿Son lunares?

Estos puntos rubí se llaman angiomas capilares adquiridos

María Fernández

¿Qué son esos puntos rojos en la piel? ¿Son lunares?

¿Te han salido unos puntos rojos en la piel? Parecen lunares, pero no lo son. Tampoco son verrugas, aunque muchas veces pueden confundirse. Pero, ¿entonces? ¿Qué son estos pequeños círculos rojos?

Mucha gente se asusta al observar que en su escote o brazos le han aparecido unos pequeños puntos de un rojo muy intenso. Pero no hay por qué preocuparse, ya que se trata de un cambio en la piel propio de la edad.

Pero, qué son esos puntos rojos en la piel

Estos puntos rojos en la piel, también llamados como puntos rubí por su brillante color rojo, son pequeñas dilataciones de los vasos sanguíneos más finos. Por eso, se les conoce como angiomas capilares adquiridos.

A diferencia de lo que pasa con las varices, que aparecen en perpendicular a la superficie de la piel, estas dilataciones ocurren en paralelo. Por este motivo, solo vemos un solo puntito en la piel.

Es necesario señalar que los puntos rubí no son manchas rojas a lo largo de la piel. Son más parecidos a lunares, si estos tuvieran color rojo. En algunas ocasiones, incluso, tienen una forma un poco abultada.

Los puntos rojos también se llaman puntos rubí

Por qué aparecen los puntos rubí

Estos puntos rojos suelen aparecer con el paso de los años, ya que son uno de los signos que nuestra piel registra mientras cumplimos años. Salen por pequeños problemas sin mayor importancia en el sistema circulatorio.

Tienen cierto carácter familiar, por lo que es posible que si tus padres tienen, a ti también te acaben apareciendo en algún momento de tu vida.

¿Dónde y cuándo salen estos puntos rojos?

Estos angiomas son más habituales en la zona del pecho, el cuello y los brazos, aunque pueden aparecer también en otras partes del cuerpo. Su tamaño puede variar mucho: desde 1 milímetro los más pequeños hasta los 7 milímetros que pueden llegar a medir los más grandes.

Estos puntos rojos en la piel son más frecuentes en las personas mayores de 40 años, aunque es posible que también aparezcan de forma aislada en pacientes más jóvenes. Suelen salir de repente y no se van aunque pase el tiempo.

Por qué salen los puntos rojos en la piel

¿Son malos para la piel?

Por lo general, si estos puntos rojos tienen un aspecto normal, es decir si no son demasiado grandes ni demasiado abultados, no son preocupantes. Su aspecto puede confundirse con el de un lunar, por lo que nunca está de más que un dermatólogo los revise para descartar otros problemas más graves. Un especialista en la piel te dirá si es conveniente realizar revisiones periódicas.

En cualquier caso, es conveniente realizarse un autoexamen cada poco tiempo para vigilar cómo van cambiando con el paso del tiempo. Los puntos rojos no suelen representar ningún problema, pero podría ser un lunar que sí que requiere ciertas revisiones. Por ello, es conveniente estar atento a estas señales:  

+ Que no aparezcan muchos en una misma zona.

+ Que no aumenten su tamaño o sean cada vez más abultados.

+ Que no cambien la forma redondeada por otra más irregular.

+ Que no modifiquen su color.

+ Que los puntos rojos en la piel no se conviertan en rugosos.

+ Que no empiezan a dolerte o a picarte.

¿Se quitan los puntos rojos de la piel o angiomas?

¿Se pueden quitar esos puntos rojos en la piel?

A pesar de que son pequeños y suelen pasar inadvertidos a pesar de su color, hay mucha gente que considera estos puntos rojos demasiado llamativos y antiestéticos. Existe la posibilidad de quitárselos, pero siempre tiene que ser un médico especialista quien lo haga.

Para ello, el dermatólogo puede usar distintas herramientas según el tamaño del punto rojo y las circunstancias de tu piel. Es habitual, en estos casos, el uso del láser o un bisturí eléctrico para quemar el punto rubí. Una vez que se elimina, no vuelve a aparecer en ese lugar, pero sí es posible que salgan en otras partes del cuerpo.

Si hay algo que te preocupa con respecto a la salud o el aspecto de tu piel, no dudes en acudir a tu dermatólogo. Él o ella se encargará de examinarla para detectar cualquier problema. Sin embargo, estar atenta a los cambios que se producen en tu piel te permitirá darte cuenta de que, por ejemplo, ha aparecido un nuevo lunar o uno ya existente ha aumentado su tamaño.