No me hace feliz nada, ¿qué me está pasando?

Lo tienes todo para ser feliz y no lo eres, ¿por qué?

Laura Sánchez
Laura Sánchez Periodista

Te sientes triste, desmotivada, sin ganas. Nada te ilusiona, nada te apasiona y puede incluso que te sientas irritable. No te hace feliz nada, ¿qué te está pasando? Tal vez antes sonreías más, pasabas momentos felices y eras capaz de apreciar la alegría implícita en las situaciones más sencillas, pero ahora todo ha cambiado y nada te hace feliz. Si no te ha ocurrido ningún suceso traumático o doloroso, es normal que te preguntes qué te está pasando. En Diario Femenino tratamos de ayudarte.

Por qué nada te hace feliz

Cuando te empiezas a dar cuenta de que tienes todo para ser feliz pero no lo eres, cuando eres consciente de que has perdido tu capacidad para disfrutar y cuando hace tiempo que no ves la alegría, lo primero que piensas es que tal vez tengas depresión. Y puede ser, pero esa infelicidad no se debe siempre a un trastorno depresivo. Puede haber otros motivos.

+ Expectativas altas = Frustración

La frustración vital es uno de esos motivos por los que nada te hace feliz. No te gusta tu vida tal y como es en estos momentos porque no es lo que esperabas, te sientes estafada, engañada. O tal vez tus expectativas eran demasiado altas. Como sea, tu vida te produce malestar y la tristeza acaba inundando todos los ámbitos de tu vida.

+ Crisis vitales

Ten en cuenta que todos atravesamos por algunas crisis vitales, como la famosa crisis de los 40, que, en realidad, se puede extender a cada década. Son momentos de infelicidad puntuales y temporales que pasan en cuanto aceptas el paso del tiempo y comienzas a ver las ventajas de cumplir años. Que sí, que las hay.

+ Ansiedad

Los trastornos de ansiedad son cada vez más frecuentes y producen infelicidad además de mucha angustia y confusión vital. Tal vez se trate de eso, de ese agotamiento por la ansiedad, por vivir en estado de alerta permanente y temiendo lo peor. Si crees que este es el motivo de que nada te haga feliz, consulta con tu médico para buscar un tratamiento cuanto antes.

+ Estrés

El estrés es otro factor determinante para medir la felicidad de una persona. Cuando vives en un estado de permanente estrés, la tensión te impide ser feliz. Y puede que solo tengas estrés en el trabajo, por ejemplo, pero no poder gestionarlo acaba por afectar al resto de tus parcelas vitales.

+ Apariencias y postureo

Espera, ¿cuál es tu idea de felicidad? Lo preguntamos porque hoy está muy de moda el buenrollismo, la búsqueda de la felicidad sobre todas las cosas y un falso positivismo que acaba por presionarte de tal manera que lo único que encuentras es la infelicidad. ¿Sabes que la felicidad está hecha de momentos malos y de momentos buenos? ¿Sabes que el sufrimiento también forma parte de una vida plena? ¿Sabes que la felicidad no es un estado de ánimo permanente?

Qué puedes hacer para sentirte más feliz

A no ser que se trate de un trastorno emocional que requiera una intervención médica y psicológica, hay algunas cosas que puedes hacer para sentirte más feliz. ¡Y son muy sencillas!

+ Ilusiónate 

La base de tu infelicidad se encuentra en la falta de ilusión. ¿Hace cuánto tiempo que no haces algo que realmente te apasiona? Es cierto que el ritmo de vida y las obligaciones diarias te restan mucho tiempo para dedicarte a ti misma, pero hay que buscarlo, aunque sea un momento. Tú eres la prioridad y tu bienestar se encuentra en aquellas cosas que te hacen sentir bien.

+ Establece prioridades

No está de más que en estos momentos de crisis vital hagas un ejercicio de introspección y repases tus valores y tus prioridades. ¿Hay algo en tu vida que no te gusta y que puedes cambiar? Si no lo puedes cambiar, trata de aceptarlo con la Terapia de Aceptación y Compromiso. Y si lo puedes cambiar, adelante, ponte en marcha para lograr la transformación paso a paso.

+ Refuerza tu autoestima

¿Cómo vas de autoestima? Porque una baja autoestima te hace inmensamente infeliz. Si tienes una visión negativa de ti misma, esa negatividad se trasladará a todo lo demás. Pero cuidado, siempre advertimos de esa falsa positividad que crea expectativas demasiado altas e imposibles de cumplir.

Si quieres ser más feliz, busca tus puntos fuertes, busca tus ilusiones, busca el amor y la generosidad, pero búscalo siempre en tu mundo real. ¡Puedes volver a ser feliz, tenlo claro!