Consejos para librarse de las expectativas ajenas: vive como tú quieras

Ideas clave para liberarse de lo que los demás esperan de ti misma/o

Una expectativa se define como "la esperanza o posibilidad de conseguir una cosa". Todas y todos nos creamos expectativas: de uno mismo, de los demás... es decir, expectativas propias y ajenas. Y también expectativas de la propia vida: ¿qué esperamos de ella?

Pero a veces, chocamos con las expectativas de los demás. Es decir, aquellos deseos o creencias que los demás vuelcan en nosotros. Es importante recordar que, el hecho de que alguien espere algo de nosotros (aunque sea familia, pareja, amigos…), no significa que debamos satisfacer su deseo. Lógicamente, vivimos en sociedad, y es normal querer, en cierta forma, adaptarse a los demás, intentar congeniar con las personas, acercarnos a puntos comunes… y está bien.

Sin embargo, eso es una cosa, y la otra es vivir complaciendo constantemente a los demás, o cumpliendo aquello que los demás esperan. Eso puede resultar realmente agotador y, además, nos aleja cada vez más de nuestra esencia, de lo que queremos y de nosotros mismos.

Si te sientes identificada/o con todo ello, en Diario Femenino te damos algunos consejos para librarse de las expectativas ajenas y, sobre todo, para vivir como tú quieras. ¿Te animas a seguir todos estos tips? ¡Toma nota!

6 útiles claves para librarse de las expectativas ajenas

En tu caso, y reflexionando sobre todo esto… ¿de qué forma quieres vivir? ¿Acorde a lo que tú quieres para tu vida o a lo que los demás quieren para ti? ¿Siguiendo tu instinto o complaciendo? ¿Cómo librarse de las expectativas ajenas para vivir cómo tú quieras?

En este artículo te proporcionamos 6 ideas clave para empezar a trabajar en ello y para, poco a poco, liberarse de lo que esperan los otros de nosotros para poner en práctica aquello que realmente deseamos. Aquello que sí nace de nosotros, y no de la mirada, creencias o expectativas de los demás. ¡Toma nota!

1 Identifica lo que tú quieres

El primer paso relacionado con cómo librarse de las expectativas ajenas para vivir cómo tú quieras es identificar lo que tú quieres realmente. Es decir, definir tus propias expectativas de vida. No es un paso, para nada, sencillo; al contrario, cuesta mucho de saber.

Además, estos deseos y necesidades van cambiando a lo largo de la vida. Por ello es importante observarse mucho, así como estar atentos y atentas a lo que creemos que encaja con nuestros deseos.

Una vez identifiques eso, tendrás que empezar a trabajar para defender esas expectativas y para no dejarte influenciar demasiado por las expectativas ajenas. Para descubrir cómo hacerlo, ¡sigue leyendo!

2 Acepta la incomodidad que implica defraudar

Es normal que los demás tengan expectativas con nosotros. Todo el mundo se forma expectativas de los demás, y hasta cierto punto, es algo normal e incluso, a veces, inconsciente. Sin embargo, el hecho de que los demás esperen algo de nosotros, no significa que tengamos que dárselo, o que cumplir dichas expectativas.

Por ello, deberemos aprender a aceptar la sensación de incomodidad que implica defraudar. Es normal que no nos guste esa sensación, pero eso no significa que debamos hacer las cosas para agradar a los demás o porque así lo esperan de nosotros. Simplemente, deberemos aprender a convivir con dicha incomodidad un tiempo, hasta normalizarla y que desaparezca.

3 Aprende a diferenciar tus expectativas de las ajenas

A veces resulta inevitable confundir aquello que realmente queremos con aquello que quieren los demás. Y esto es así porque las influencias familiares, de amigos, la herencia cultural… todo esto nos condiciona, tiene un impacto en nosotros. A veces, haciendo que nos cueste diferenciar aquello que queremos de aquello que nos han hecho creer que queremos.

Por ejemplo, nuestros padres, que son médicos, siempre nos han animado a estudiar medicina. Nos lo han dicho toda la vida: que valemos para ello, que nos esforcemos, que es la mejor opción que podemos escoger… Y nosotros, lo acabamos interiorizando. Pero, ¿es realmente lo que queremos? Es importante planteárselo y aprender a diferenciar una cosa de la otra; este pequeño paso nos acerca un poco más a la liberación de las expectativas ajenas.

4 Pon en práctica tu libertad

Aunque parezca sencillo, ser libre no resulta tan fácil. La libertad nos abre puertas, está claro, pero a veces no es fácil escoger qué camino es el que realmente queremos tomar. Precisamente, porque hay muchas puertas disponibles…

Entonces, ¿cómo lo hacemos? ¿Cómo ponemos en práctica nuestra libertad? Podemos empezar con pequeñas acciones: decidiendo qué ropa ponernos, estableciendo nuestra propia rutina, nuestras comidas y horarios, escogiendo nuestros amigos, pensando en alguna actividad que nos gustaría hacer solos e ir a por ella, etc.

Lo cierto es que, para vivir como tú quieras, y liberarte de las expectativas ajenas, tendrás que poner en práctica esa libertad.

5 Explora tus opciones

Para poner en práctica esta libertad que comentábamos, es importante que exploremos las opciones de las que disponemos. Sea en el entorno que sea: laboral, personal, académico… Conocer esas opciones te ayudará, a su vez, a lanzarte a descubrir qué te apetece hacer, qué necesidades tienes, qué valores encajan contigo…

Por ello explora, prueba, intenta, conoce, y ¡ábrete a descubrir! Ten en cuenta que, para librarse de las expectativas ajenas, es importante conocer, ya no solo queremos, sino también cómo podemos acceder a ello.

6 Cultiva el autoconocimiento

Cuanto más nos conozcamos a nosotros mismos, más cerca estaremos de nuestro autoconocimiento. Y ese autoconocimiento nos acerca a la libertad, y a la liberación de las expectativas ajenas. Piénsalo bien: si tú te conoces, sabrás mejor qué necesitas, qué buscas y qué esperas de ti misma.

Y esto te permitirá diferenciar mejor qué has decidido tú (expectativas propias) y qué han "decidido" los demás sobre ti (o que esperan; expectativas ajenas).

El peligro de vivir cumpliendo expectativas ajenas: busca un punto medio

Vivir cumpliendo expectativas ajenas, como decíamos en la introducción, puede resultar realmente agotador. Además, si lo hacemos durante mucho tiempo, podemos caer en el riesgo de no darnos cuenta de que lo estamos haciendo.

Y un día, de repente, darnos cuenta de que estamos haciendo algo muy alejado de lo que queríamos, sea en el terreno que sea. Y eso desgasta. ¿Qué peligros tiene vivir cumpliendo expectativas ajenas? Por un lado, dejamos de respetar lo que realmente queremos.

Y esto es hacerle un flaco favor a nuestra autoestima. Por el otro, dejamos de apostar por conocernos, por querernos, por valorarlos… Y nos alejamos de lo que somos. Al final, es importante que reflexiones sobre lo que tú quieres para tu vida. ¿Vivir para ti o para los demás?

Está claro que a veces tendremos que ceder en algunas cosas con nuestros seres queridos, y no hace falta ser rígidos. Sin embargo, cuando te planteen algo y tengas dudas, pregúntate si realmente eso choca con tus valores y con tu esencia o, si por el contrario, es algo que no te afecta demasiado, que estás dispuesto a asumir, etc.

Recuerda que, elijas lo que elijas, ¡estará bien! Lo importante es respetarse uno mismo e ir trazando el camino de nuestra vida con toda la libertad que podamos, en coherencia con lo que sentimos, pensamos y hacemos.

¿Qué te han parecido todos estos consejos para librarse de las expectativas ajenas y vivir como tú quieras? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

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