Introspección para la autoestima: conócete a ti misma

Formas de conocerte y quererte más

La autoestima tiene que ver con todas aquellas actitudes, comportamientos y pensamientos que dirigimos hacia nosotras mismas. Se construye a través de la manera que tenemos de hablarnos y tratarnos (el llamado diálogo interno), de perdonarnos los errores, de las cosas que nos decimos cuando nos miramos en el espejo…

En realidad, la autoestima engloba diferentes facetas, que incluyen: cómo nos percibimos a nosotras mismas a nivel mental/cognitivo, cómo lo hacemos a nivel físico y también, a nivel de personalidad. Tiene que ver también con nuestro amor propio, con si nos gustamos a nosotras mismas. Y es que, seguramente hayas escuchado que la autoestima implica "quererse a uno mismo", pero, ¿qué significa esto exactamente?

Para cada persona esto significará una cosa y otra, pero a grandes rasgos, podemos decir que quererse a una misma implica aceptarnos tal cual somos, con nuestras imperfecciones y nuestras fortalezas, reconociendo todo lo bueno que hay en nosotras. Pero, ¿cómo hacer un ejercicio de introspección para la autoestima? ¿Y cómo podemos potenciarla a través de ejercicios para conocernos a nosotras mismas? Te lo contamos en Diario Femenino.

¿Cómo se construye la autoestima?

La autoestima se desarrolla a lo largo de toda la vida, y sufre importantes oscilaciones a lo largo de la misma. Es algo normal, y es que no podemos estar siempre genial con nosotros mismos. De hecho, tener una buena autoestima tampoco significa esto; más bien, significa aceptarnos y querernos aún sabiendo que a veces podemos "flojear" emocionalmente, y está bien.

La autoestima se construye a través de muchos elementos de nuestra vida; para empezar, a través del primer vínculo, el llamado apego. Hablamos del vínculo que establecemos con nuestros cuidadores desde que nacemos, especialmente con la figura materna. Si el apego se desarrolla de forma saludable, es más probable que nuestra autoestima también sea sana.

+ El apego y las relaciones

El apego determina, en gran parte, la forma que tenemos de vincularnos con las personas cuando somos adultos; por ejemplo, a través de relaciones equilibradas, o más dependientes, etc. A través de estas relaciones (de amistad, de pareja), y de lo que estas relaciones nos aportan, de la forma que tienen de dirigirse a nosotros, de los límites que ponemos en nuestra vida, etc., también se construye la autoestima.

+ Todo lo vivido

Y, por otro lado, de las experiencias vividas, de todo aquello que hacemos con nosotras mismas y con nuestra vida; por ejemplo, mediante el autoconocimiento.

Y es que, cuanto más nos conocemos, más probabilidades tenemos de descubrir lo que nos gusta y qué no, y esta es una bonita forma de nutrir nuestra autoestima.

+ La importancia de "mirar hacia dentro"

Pero para ello tendremos que hacer un ejercicio de introspección, de "mirar hacia adentro". Así pues, ¿cómo nos conocemos mejor a nosotras mismas? Os proponemos algunas ideas para empezar, que podréis adaptar a vuestro caso en concreto.

Consejos para conocerte más a ti misma y mejorar tu autoestima

1 Sal de tu zona de confort: prueba cosas nuevas

El primer ejercicio que te proponemos es salir de tu zona de confort. Prueba cosas nuevas, apúntate a nuevas actividades… aunque a primera instancia no sepas si te van a gustar, el objetivo aquí es explorar y conocerse. Quizás te sorprendes. Además, es una buena forma de descubrir qué cosas nos gustan y cuáles no, y por lo tanto, de conocernos más y mejor.

2 Descríbete a ti misma

Otro ejercicio que te proponemos para conocerte más, a través de la introspección, es probando a describirte a ti misma. Puedes probar a hacerlo con una hoja delante tuyo, a través de la escritura.

¿Cómo te ves a ti misma (a nivel de personalidad, físicamente, emocionalmente, etc.)? ¿Qué es lo que más te gusta de ti? ¿Y lo que menos? También puedes probar a dibujarte.

3 Pregunta a tus seres queridos

Aunque la opinión que más importa es la de uno mismo, lo cierto es que también podemos explorar cómo somos a través de lo que los demás piensan de nosotras. No tanto para buscar su aprobación, o para cambiar, sino para abrir la mente y, por qué no, aprender de nuestros errores.

Puedes empezar con personas de máxima confianza, como por ejemplo tu pareja o tu mejor amigo. Pregúntale qué es lo que más le gusta de ti, y lo que menos. Fortalezas, pequeños defectos… Y valora si tú te ves así o no y por qué.

4 Conoce tus valores

Los valores humanos son aspectos positivos que nos permiten convivir con los demás en un mundo justo, con el fin de alcanzar un beneficio global como sociedad. Hablamos por ejemplo de la bondad, la generosidad, la sinceridad, la empatía

De todas aquellas cosas que tú valoras en las personas, y que tú también tratas de transmitir a los demás. Los valores nos definen, y también son un punto de partida para construir la propia autoestima.

¿Podrías hacer una lista con ocho valores que consideres relevantes? Aquellos que valores en las personas. También puedes apuntar por qué son importantes para ti. Estos ocho valores seguramente tienen un papel importante en tu toma de decisiones, en cómo resuelves los conflictos, en qué personas escoges en tu vida y en cuáles no, etc.

5 Empieza por un diario personal

Escribir cómo te sientes en tu día a día, qué cosas te ocurren y a qué le das valor, en un diario, también es un buen ejercicio de introspección para la autoestima.

Te permite conectar con tus emociones, entenderlas, escucharlas… así como identificar qué te hace sentir bien. Puede ser muy interesante, además, leer el diario pasado un tiempo y ver cuánto has aprendido en el camino.

6 Permítete parar

Muchas veces, llevamos un ritmo de vida tan frenético que no nos damos cuenta de que necesitamos parar. Simplemente, parar, tomar aire y mirar nuestra vida. Valorar qué nos gusta de ella, qué límites debemos poner o qué aspectos o personas debemos empezar a soltar, puede ayudarnos a mejorar nuestra autoestima. Por ello, date el permiso de parar, de tomarte una tarde libre contigo misma y de respirar un poco.

7 Pasa tiempo contigo

Si te preguntaras quién es la persona más importante de tu vida, ¿qué responderías? Quizás tu pareja, un amigo, tu madre, tu padre… ¿O has respondido, que la persona más importante eres tú misma?

Y es que, eres la única que siempre te acompañará, por ello debes cuidar el amor que te das y cómo te relacionas contigo misma. ¿Cómo hacerlo? Pasando tiempo a solas, contigo.

Dedicándote unos minutos al día para ti, meditando, haciendo algo de deporte, escribiendo… o simplemente, saliendo a pasear. Esta es la mejor forma de conocerte, evitando las distracciones y conectando con tu esencia, con lo que necesitas en cada momento.

Beneficios del autoconocimiento para mejorar la autoestima

Conocerse a una misma tiene muchos beneficios para la salud emocional: principalmente, podrás descubrir quién eres, lo que te gusta y cómo llegar a ello. Aprenderás a reconocer tus errores, tus puntos débiles, y a dirigirte una mirada más compasiva, perdonándote cuando sea necesario y buscando mejorar cuando también lo sea. Y sobre todo, podrás darte la oportunidad de estar sola y de soltar aquellas relaciones o cosas que están en tu vida y que realmente no te aportan.

Así que, recuerda que invertir en ti es invertir en tu salud mental. Date la oportunidad de descubrir la maravillosa persona en la que te has convertido gracias a todo lo vivido (también los errores) y a todo lo construido, y empieza a quererte, tanto por fuera como por dentro. ¡Te lo mereces!

¿Te animas a hacer estos ejercicios de introspección para la autoestima? ¡Conócete a ti misma mucho mejor!

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