Cuidado facial para una piel blanca: cuida tu cara

Teresa Guerra

La piel blanca puede ser muy bonita, pero es una de las más complicadas de cuidar por su extrema delicadeza. Si tienes la piel muy clara debes seguir algunas rutinas específicas de cuidado facial que te ayuden a evitar daños permanentes por quemaduras o la aparición de arrugas prematuras.

El cuidado facial de una piel blanca requiere mucha atención para evitar estos problemas, más aún si sufre de otros problemas como ser muy seca o muy grasa. Las mujeres con piel blanca suelen tener pelo rubio o rojizo, ojos claros y pecas, son señales que te ayudarán a saber si te encuentras dentro de este grupo.

Los peligros para la piel demasiado blanca

La característica de la piel muy blanca es la escasez de melanina, el pigmento que da color a la piel, y que también la protege de las radiaciones solares dañinas. Por eso una piel clara se quema con mucha facilidad al exponerse al sol, lo que puede generar a la larga problemas graves como melanomas, cánceres de piel que pueden agravarse por esta circunstancia. Además, cuando la piel se quema y se eliminan las capas superficiales hay un riesgo mayor de que la contaminación penetre en los poros.

Si quieres evitar las quemaduras y proteger tu piel te damos algunos consejos para su cuidado específico: Siempre que vayas a exponer la piel al sol, incluso en invierno, conviene usar protección solar facial con un factor alto. En verano esto se convierte en una absoluta necesidad, conviene no exponerse al sol durante demasiado tiempo y evitar las horas más calurosas, usar crema resistente al agua y aplicarla cada dos horas. Para las zonas más sensibles como labios y contorno de ojos se pueden usar productos específicos.

El maquillaje también forma parte del cuidado facial, pues en el caso de la piel blanca puede ayudar sirviendo como protección ante las agresiones externas. Sin embargo es importante elegir el tipo de maquillaje adecuado y en una tonalidad que no sea muy diferente de la natural.