Cómo maquillarse para resaltar los pómulos

Aprende a utilizar bien tu colorete

Andrea Collantes

El colorete es uno de los cosméticos indispensables y más poderosos de los que podemos echar mano para un buen maquillaje. Además de definir nuestro rostro y dar rubor a las mejillas, puede ayudarnos a modificar la estructura de nuestro rostro.

Será el toque que unifique los colores que utilizaremos en nuestro maquillaje, aportando luminosidad y sofisticación.

Elige el colorete adecuado

Es importante elegir la tonalidad de colorete que vayamos a usar según el efecto que pretendamos causar. Es preferible utilizar tonalidades naturales que se adapten al tono de tu piel, ya que no emplearemos el mismo colorete para pieles claras que para oscuras.

Las pieles claras son más agradecidas puesto que admiten todas las gamas cromáticas de colorete mientras que, cuanto más oscura sea la piel, más oscuro tendrá que ser el colorete, siendo los tonos rojizos los más favorecedores.

Además, hay distintas texturas según el tipo de piel siendo los más habituales en polvo o crema. Los segundos tienen la ventaja de proporcionar mayor duración.

Para lucir unos pómulos marcados que estilicen nuestro rostro, el truco principal está en oscurecer la zona por debajo el pómulo dando luz a la parte alta.

Potencia tus pómulos

Una vez sabida la teoría recurriremos a la práctica para explicar esta técnica.

Después de limpiar, hidratar y maquillar el rostro, el toque final vendrá de la mano del colorete.

Aplicaremos un tono más oscuro por debajo del hueso de las mejillas con movimientos circulares que difuminen bien el colorete para que se funda con la piel y consigamos así un efecto natural.

Para la parte del hueso, usaremos un tono más luminoso que el anterior con el que daremos el rubor a nuestro rostro potenciando nuestros pómulos al instante.

Con esta técnica resaltarás tus pómulos y sacarás un  gran partido a tus facciones.